vida moderna

Los ejercicios caseros que ayudan a frenar el deterioro cognitivo

Este problema puede ocasionar depresión, irritabilidad, ansiedad, apatía, impulsividad, problemas de orientación y dificultad para tomar decisiones.


El deterioro cognitivo leve es la etapa temprana de la pérdida de memoria u otra pérdida de la capacidad cognitiva como el lenguaje o la percepción visual. Por lo general, este problema puede desarrollarse por múltiples razones, y las personas que lo viven pueden desarrollar demencia.

Como tal, el cerebro, al igual que el resto del cuerpo, cambia a medida que los años pasan y muchos adultos van perdiendo la memoria de forma progresiva. No obstante, la preocupación constante sobre el rendimiento mental puede sugerir un deterioro cognitivo y esto puede ocasionar distintos síntomas como depresión, irritabilidad, ansiedad, apatía, impulsividad, problemas de orientación, dificultad para tomar decisiones y olvidar eventos importantes.

Según Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, señala que no existe una causa única del deterioro cognitivo, pero la evidencia actual indica que casi siempre se desarrolla a partir de los mismos tipos de cambios cerebrales observados en la enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia, pero en menor grado.

Para tratar este problema, es importante buscar ayuda médica lo antes posible para diagnosticar la causa y así proceder con un tratamiento adecuado. Además de esto, algunas investigaciones científicas han señalado que el ejercicio físico ayuda a frenar el deterioro cognitivo. Por esta razón, el portal web Mundo Deportivo da a conocer una revisión Cochrane, en la que se buscaron ensayos controlados aleatorizados de programas de ejercicio aeróbico para personas mayores de 55 años, sin problemas cognitivos preexistentes, que midieran los efectos tanto en el estado físico como en la cognición.

En dicha revisión, 8 de 12 ensayos con 754 participantes informaron de que las intervenciones de ejercicios produjeron una mejor forma física en el grupo de entrenamiento. Sin embargo, un resultado que llamó la atención fue que cuando se combinaron los resultados de los ensayos, no se encontró ningún beneficio del ejercicio aeróbico o del aumento de la forma física en ningún aspecto cognitivo.

No obstante, un nuevo estudio presentado en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 2022 en San Diego, identificó que en un grupo de participante realizó entrenamiento aeróbico de intensidad moderada en cintas de correr o bicicletas estáticas, esforzándose por alcanzar una meta del 70 % al 85 % de reserva de frecuencia cardíaca. Y el otro grupo hizo ejercicios de estiramiento, equilibrio y rango de movimiento diseñados para permitirles mover su cuerpo y completar tareas habituales en la vida real.

Después de 12 meses, se identificó que la función cognitiva no había disminuido en ninguno de los grupos. Por lo que Rudy Tanzi, profesor de neurología de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston, indica que una cantidad modesta de ejercicio (120 a 150 minutos a la semana durante 12 meses) podría retrasar el deterioro cognitivo en adultos mayores sedentarios con deterioro cognitivo leve.

En ese sentido, para evitar el aumento del deterioro cognitivo, el portal web AARP aconseja practicar las siguientes actividades en casa:

  • Ejercicios aeróbicos: Estas actividades incrementa el flujo de sangre al cerebro y también aumenta el tamaño del hipocampo, la parte del cerebro que participa en la memoria verbal y el aprendizaje. De este modo, se aconseja saltar a cuerda, llevar las rodillas al pecho y mantener esta posición por varios minutos, estirar los brazos y ejercer una leve presión en las manos o hacer sentadillas.
  • Entrenamientos de resistencia: Un estudio del 2020 publicado en la revista NeuroImage: Clinical halló que seis meses de entrenamiento de resistencia pueden ayudar a evitar que se encoja el hipocampo en los adultos mayores. Por ello, se recomienda bailar, montar bicicleta, correr un trayecto corto o caminar con rapidez.
  • Yoga: Además de estas prácticas, un estudio de UCLA del 2016 publicado en Journal of Alzheimer’s Disease reveló que las personas de 55 años o más que se inscribieron en un programa de 12 semanas que consistía en una hora semanal de un tipo de yoga meditativo, junto con 12 minutos de meditación en casa, mostraron mejoras considerables tanto en la memoria verbal.