Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/11/2016 5:52:00 PM

Un problema digestivo que ataca sin consideraciones

¿Dolor abdominal, flatulencia o estreñimiento? El síndrome de colon irritable es más común de lo que parece y obedece a múltiples causas. Aprenda a reconocerlo.

Síndrome de colon irritable: un problema estomacal que ataca sin consideraciones Las situaciones de estrés como la carga laboral, angustia o problemas emocionales pueden incrementar el dolor. Foto: Archivo particular.

Muchas personas tienen miedo de comer alimentos porque les podrían causar molestias estomacales, desde dolor, inflamación, flatulencias y en ocasiones hasta diarrea o estreñimiento. Estos síntomas causan aflicción en las personas que en muchas ocasiones por pena no consultan con nadie, ni siquiera con el médico.

En la mayoría de los casos, es debido al colon irritable. Esta afectación la padece el 18% de la población en países en desarrollo. Es un mal responsable de la tercera parte de las visitas al gastroenterólogo y una de las causas más frecuentes de incapacidad laboral. Lo preocupante es que esta cifra tiende a aumentar. 

Antes a estos pacientes se les consideraba hipocondríacos porque el mal no genera un daño anatómico, pero sí afecta la calidad de vida y puede conllevar otros problemas.

El colon irritado ahora sí se trata como un síndrome, es decir, como una combinación de factores que afectan el funcionamiento de la movilidad del colon. Dicho síndrome a veces provoca que el intestino se mueva más rápido, lo que produce diarrea, o más lento, lo que genera estreñimiento. En ocasiones los pacientes tienen periodos intercalados de deposiciones duras y líquidas incluso en un mismo día. Como la sensibilidad de los nervios intestinales está aumentada, se genera un intenso dolor. Además la conexión que existe entre el intestino y el cerebro hacen que el paciente sienta una gran ansiedad.

Los síntomas clásicos aparecen después de comer: hay dolor, calambres y urgencia por ir al baño. Algunas comidas empeoran la situación, entre ellas, el café, los fritos y las bebidas alcohólicas. Las situaciones de estrés como la carga laboral, angustia o problemas emocionales pueden incrementar el dolor. Recientemente se ha mostrado un aumento de las molestias durante el periodo menstrual.

Hay que tener en cuenta que no todas las personas tienen el mismo hábito intestinal. Lo normal es tener desde tres deposiciones diarias hasta tres a la semana. Por eso es importante un diagnóstico médico. Además, es crucial descartar otras posibles enfermedades.

El tratamiento va enfocado a cambios en la alimentación pero ante todo a que las personas identifiquen qué alimentos incrementan el dolor para que los sustituyan por otros. También ayuda reducir las porciones de las comidas. Es mejor comer raciones pequeñas cada tres horas que tener una o dos grandes comidas al día.

Algunos alimentos que ayudan a prevenir este mal son la fibra insoluble, que ayuda a mejorar la motilidad del intestino; los panes integrales, cereales y las legumbres. Los laxantes y antidiarreicos solo se deben tomar en fases agudas y por periodos cortos. Como las crisis se producen por factores emocionales, las terapias cognitivas, la hipnosis y la meditación pueden ser de gran ayuda. También es conveniente realizar actividad física.

La solución está en sus manos. No deje que el colon irritable le impida tener una vida normal.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1888

PORTADA

Petro vs. López Obrador, ¿cuál es la diferencia?

El recién elegido presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha tenido una carrera muy parecida a la de Gustavo Petro. ¿Por qué uno pudo llegar al poder y el otro no?

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1889

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.