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¿Cómo ha hecho D1 para mantener precios bajos en medio de la carestía?

Con un crecimiento de más del 30 por ciento el año anterior, D1 se consolidó como un jugador fuerte en el retail. En tiempos de alta inflación, las marcas propias se han convertido en una alternativa para consumidores y proveedores. Su presidente, Christian Bäbler Font, explica la estrategia y la coyuntura.


SEMANA: ¿Cuáles fueron los resultados de D1 en 2021?

CHRISTIAN BÄBLER: El crecimiento ha sido sustancial en D1. Hemos crecido, prácticamente, un poco más de 30 por ciento, con 10,9 billones de pesos de facturación a fin de año. Y comparado con el crecimiento de la economía, lógicamente, hemos crecido más, con lo cual hemos ganado cuota de mercado. Ha sido un buen crecimiento.

SEMANA: El año pasado se puede dividir en dos grandes partes. Un primer semestre, marcado por los paros y los bloqueos, y un segundo semestre, muy dinámico en materia de crecimiento y de consumo. ¿Cómo enfrentaron esa primera parte del año para mantener surtidas las tiendas?

C.B.: El impacto de los bloqueos fue importante en lo operativo, tanto desde el punto de vista de los proveedores, el transporte y los centros de distribución como también de las tiendas. Tuvimos, aproximadamente, más de 100 tiendas vandalizadas. En mayor o menor medida, hubo un impacto importante. Pero superado esto, por decirlo así, la operativa se retomó y la segunda parte del año se normalizó mucho. No hay que olvidar que aparte del paro hemos tenido un efecto pandemia, que se ha alargado durante todo el año, y esto también ha tenido el impacto correspondiente.

SEMANA: ¿Cómo fue la mezcla entre ese primer semestre complejo y el segundo demasiado dinámico?

C.B.: Ha habido dos fases. El primer semestre, con las afectaciones correspondientes al paro; el segundo semestre, claramente de recuperación y de normalización con respecto a lo que fue la primera parte del año.

SEMANA: ¿Cuáles son los planes para este año? El primer trimestre creció bien en Colombia…

C.B.: El plan es seguir creciendo y hay varias formas para hacerlo. La primera es expansión, queremos seguir abriendo tiendas para llegar a todos los rincones de Colombia y llevar nuestra propuesta de valor al mayor número de consumidores posibles en el país. Nuestro plan es seguir creciendo en Colombia, pese a que se nos ha planteado una posible expansión internacional, pero nosotros somos colombianos, nos debemos al consumidor en Colombia, por tanto, nuestro foco y nuestra prioridad están, claramente, en este mercado. Aún hay potencial que tenemos que agotar aquí. Y, por otro lado, queremos lógicamente ganar ya en las tiendas que tenemos abiertas al público, ganar clientes y fidelización, que es un reto constante.

SEMANA: ¿Cuál es la expectativa de crecimiento para este año? Si el año pasado lograron estar dos o tres veces por encima del ritmo de la economía, ¿este año cuál es su visión?

C.B.: Respecto a la economía, me cuesta decirlo, no sé cuánto va a avanzar este año, pero sí queremos crecer a doble dígito. Claramente, parte por expansión, donde queremos abrir más de 100 tiendas. El resto será por venta media por tienda, por crecimiento de clientes y de ticket promedio.

SEMANA: En el crecimiento, en términos de surtido y productos, ¿han pensado incorporar nuevas categorías en sus góndolas?

C.B.: Nosotros tenemos ya una representación de categorías que cubre prácticamente el ciento por ciento de la compra básica del consumidor. Es decir, no pensamos que necesitemos vincular más categorías, las tenemos prácticamente todas en lo que es esencial para el hogar. Por lo tanto, por ahí no vendrá el crecimiento, sino más bien por ofrecer innovación, una propuesta de valor algo más integral, pero en cuanto a categorías creo que lo cubrimos todo.

Tiendas D1
D1 es la mayor cadena de descuentos del país. - Foto: Koba, D1

SEMANA: Uno de los temas que más se afectó con la pandemia fue el de los arriendos. ¿Cómo lo manejaron en ese momento y cómo lo han venido normalizando a medida que la economía se recupera?

C.B.: Los arrendadores son nuestros aliados. Clarísimamente, es un factor estratégico para nosotros, y la situación está normalizada. Es decir, sí hubo un trabajo de hablar con ellos, pero superado esto la situación se ha normalizado y no tenemos ningún problema a este nivel.

SEMANA: ¿Todos los locales son en arriendo o hay algunos propios?

C.B.: En general, son arrendados, lo tenemos en arriendo todo.

SEMANA: Hay un indicador muy sensible en este momento, la inflación. El índice de precios al consumidor está por encima del 9 por ciento, pero el índice de precios al productor está por encima del 30 por ciento. Y ustedes se encuentran en la mitad de ese ‘emparedado’. ¿Cómo funciona la operación frente a las necesidades de uno y de otro?

C.B.: Lo ha definido muy bien. Hacemos de bisagra prácticamente entre el impacto que está teniendo el índice de precios al productor en los proveedores y lo que trasladamos o no al consumidor en cuanto a subida de precios. Lo primero es tener una perspectiva de consumidor, y tratamos de que nuestra propuesta de valor sea siempre la misma. Por lo tanto, siempre ofrecer la misma relación calidad-precio. En momentos de inflación esto es difícil, es cuando hay que buscar equilibrios entre precisamente esta propuesta de valor y la sostenibilidad de las proveedurías, que también son nuestros aliados. Por eso, hay que buscar equilibrar de la mejor manera estas circunstancias, que al final afectan a unos y a otros.

SEMANA: ¿Cómo están haciendo las marcas para acercarse a los consumidores, teniendo en cuenta que sus costos están disparados y no lo pueden trasladar todo al consumidor?

C.B.: Aquí nosotros tenemos, yo creo, una cierta ventaja y es que nuestro portafolio está basado en marca propia. Tenemos unas marcas propias muy fuertes, muy reconocidas ya, y esto creo que es una ventaja. Nuestra relación calidad-precio, nuestra política es siempre el mejor precio, siempre precios bajos. Por lo tanto, nuestro concepto no cambia y cobra más peso y más valor frente al consumidor en los momentos de inflación, cuando nuestra propuesta de valor es más atractiva respecto a la competencia, que trabaja con otros modelos.

SEMANA: ¿Cuál es el comportamiento de los consumidores en este entorno? ¿Cómo se están ajustando a las necesidades que les está generando la inflación?

C.B.: Creo que hay dos dimensiones. La primera es una más general, el canal discount empieza a formar parte cada vez más de las opciones de compra de muchos consumidores, que quizás hasta ahora no se lo habían planteado, por un lado. Y, por otro lado, frente a los consumidores que ya tenemos, nuestros clientes actuales, pues, sí, parcialmente, se puede apreciar una contracción de la cesta porque hay algunas categorías más básicas que empiezan a tener algo más de peso frente a otras no tan básicas, y esto diría que es lo natural en momentos de inflación.

SEMANA: Es decir, ¿han visto en el comportamiento de los consumidores alguna priorización en el gasto? ¿O el comportamiento de la canasta básica sigue siendo normal?

C.B.: Bueno, ganan más peso categorías o productos que son más bien básicos. Esto está ganando algo de peso en la proporción del mix de compra de los consumidores. Es normal, es natural, y espero que, cuando finalice este periodo de inflación tan alta, la situación se normalice un poco más.

SEMANA: ¿Cuándo está previendo que la inflación pueda ceder?

C.B.: No soy futurólogo, y menos de cosas que no controlo, con lo cual no lo sé. Sí espero, y esa es una hipótesis, que por lo menos los niveles de esta inflación se vayan reduciendo a partir de la segunda mitad de este año. Al final es algo que no depende ni de mí ni de nuestra empresa, sino de factores casi geopolíticos mundiales. Nos está afectando la inflación en todo el mundo, a todos los niveles, por lo tanto, es una estimación, una esperanza, vamos a ver qué pasa.

SEMANA: En la proveeduría que tienen, ¿hay algo internacional que los esté afectando a raíz de la crisis de los contenedores o las dificultades de la producción en China?

C.B.: Nuestra prioridad siempre son proveedurías nacionales. El 90 por ciento de nuestros proveedores son nacionales. Sí hay una parte de importados que, lógicamente, tiene afectación, en particular, en los fletes, en la situación geopolítica, pero son cosas que se pueden tratar a mediano y largo plazo. En eso estamos, negociando para tratar de que la afectación sea la menor posible.

SEMANA: Y en ese escenario, ¿cómo les pega el dólar?

C.B.: Si la inflación no la controlo, lo otro aún menos. Por lo tanto, sí es nuestro día a día equilibrar los efectos de la paridad con el dólar, y son cuestiones ya casi estratégicas de negociación, que siempre consideramos, no solo ahora.

Tiendas D1, D1
Después de 12 años, Koba Colombia S.A.S., se convirtió en D1 S.A.S. - Foto: Foto: Cortesía Tiendas D1

SEMANA: Mencionaba que no tienen contemplado en el corto plazo internacionalizar el modelo, ¿pero si lo están pesando más a largo plazo?

C.B.: Yo creo que es algo que siempre hay que tener en el radar. Siempre hay que entender qué mercados hay, qué potencial hay en el futuro, pero, ya digo, no es ninguna prioridad, de momento nuestro foco es, clarísimamente, Colombia.

SEMANA: Ya llegaron a las 2.000 tiendas…

C.B.: Ya, cumplidas.

SEMANA: ¿Este año esperan alcanzar algún número?

C.B.: Queremos, por lo menos, superar 100 tiendas adicionales y, si se puede algo más, lo veremos.

SEMANA: ¿Cuál es su distribución geográfica en el país? ¿Qué tan grande es esa capilaridad?

C.B.: No hay límite de capilaridad, es decir, no hemos vetado unas zonas u otras. Nosotros nos queremos dirigir a todos los colombianos, en todo el territorio. Lógicamente, hay limitaciones logísticas que hacen que tenga sentido o no abrir en un sitio o en otro en función de la estructura logística que tenemos, pero no hay ningún veto en ninguna zona, todo lo contrario.