El mayor riesgo para la implementación del programa de la Unión Europea y el FMI para Grecia es que Atenas retrase las reformas económicas necesarias para abordar las importantes brechas de competitividad, dijo Poul Thomsen, jefe de la misión del FMI para Grecia, en una conferencia telefónica con periodistas.
"Para poner la recuperación en marcha, necesitamos conseguir un fuerte impulso de las reformas que incentivan la productividad y no lanzar tales reformas podría, de hecho, significar (...) que la economía (griega) continuará con una tendencia a la baja", agregó.
Reuters