Desde este jueves 15 de agosto Riosucio será la casa de la letras. Para celebrar la edición número XXXV del Encuentro de la Palabra, el municipio caldense será tomado por exposiciones y proyecciones cinematográficas, una feria del libro, conciertos, obras de teatro y su ya tradicional noche de poesía. Adicionalmente, al lado de talleres musicales y artísticos para todo el público, impartidos por profesionales de distintas áreas de la cultura, habrá también coloquios y conversaciones a cargo de invitados especiales.
El encuentro comenzará el jueves con la inauguración de varias exposiciones artísticas y fotográficas, que estan ubicadas en las distintas plazas del pueblo y en el museo municipal. Este día, además, habrá actividades gratuitas entre las que se destacan un proyecto de intervención artística en la Plaza de Mercado del municipio, un recital de poesía a cargo de escritores locales y un taller de fabricación de instrumentos musicales tradicionales. Para cerrar el día, se presentará en el Teatro Cuesta Carlos Palacio, conocido como “Pala”, musico ganador del Premio Nacional de Música del Ministerio de Cultura.
El viernes será la inauguración de la Feria del Libro y el mercado cultural, este último una iniciativa de los artesanos ancestrales de las culturas indígenas que habitan en el territorio de Riosucio. Este mismo día habrá talleres musicales gratuitos y se realizará la proyección Naboba; igualmente, en la noche será la premiación del X Concurso Nacional de Poesía “Carlos Héctor Trejos Reyes”.
Los días sábados y domingo contaran también con varias actividades, entre las que se destcan las proyecciones de varias películas y documentales y la representación de obras teatrales en el Teatro Cuesta.
En esta ocasión, entre los invitados destacados se encuentra Santiago Rivas, periodista y presentador de Los Puros Criollos, quien hablará sobre libertad de expresión y medios comunitarios y alternativos de comunicación. Otro de los invitados es el fotógrafo caleño Eduardo “La Rata” Carvajal, quien presentará una colección de fotografías titulada Historia del cine colombiano. Además, estarán presente el director de cine peruano Oscar Cataco, quien hablará sobre su película Wiñaypacha dela y Tomás Mora, documentalista y Director de la muestra de cine y video indígena Daupará.

“En defensa de la provincia debemos librar todos los combates”
Riosucio es conocido principalmente por su Carnaval del Diablo y por su trazado urbano particular: es el único pueblo en Colombia que cuenta con dos plazas principales. No obstante, con el paso de los años, el Encuentro de la Palabra ha ganado una gran importancia dentro de la agenda de festivales culturales del país. Su importancia y tradición están en que, como sostenía Otto Morales Benítez, uno de sus principales impulsores, constituye un espacio único para las manifestaciones culturales populares.- ¿Cómo contar nuestra historia? Jorge Orlando Melo responde

Riosucio es la imagen de la república
El pasado 7 de agosto, mientras el país celebraba la conmemoración de los 200 años de la Batalla de Boyacá, en Riosucio sus habitantes conmemoraban el bicentenario de la fundación del pueblo. Esta coincidencia, junto con la presencia durante la colonia en estos territorios de pueblos indígenas ancestrales, de esclavos africanos y de comerciantes europeos, motivó al historiador German Arciniegas a referirse a Riosucio como “el microcosmos de la nación mestiza y la imagen de la república, [al ser] el municipio que nace el día en que comienza realmente la vida independiente de Colombia”.
De acuerdo con el relato local, a comienzos del siglo XIX existían, en la zona de lo que hoy es Riosucio, dos asentamientos vecinos separados por una cerca; de una parte, la comunidad indígena de Nuestra Señora de La Candelaria de La Montaña, en la que habitaban diversos grupos indígenas; de otra, el Real de Minas de San Sebastián de Quiebralomo, asentamiento español formado por descendientes de mineros europeos y esclavos africanos que trabajaban en las minas auríferas de la región.
- "Tocá ese tambor hijo mío": 10 poetas negras del Pacífico colombiano
Ambos asentamientos estaban enfrentados, al punto que cada uno de ellos tenía su propia plaza y su propia parroquia, comunicadas entre sí por una estrecha calle que marcaba la división territorial. Para poner fin a las disputas entre pobladores, los padres José Bonifacio Bonafont y José Ramón Bueno, párrocos de las respectivas parroquias, tomaron la decisión de unir ambas comunidades en una sola.
Así, en su en su intento por reconciliar a los pobladores que habitaban en esta región, los sacerdotes se convirtieron en los fundadores del actual municipio de Riosucio, y con el fin de evita los conflictos optaron por que el pueblo mantuviera sus dos parroquias y, por tanto, sus dos plazas principales. De forma que con el paso del tiempo las divisiones se fueron superando, en parte gracias a la interacción y el mestizaje entre las tradiciones de blancos, indígenas y negros, situación que dio como resultado la aparición de lo que, los actuales habitantes del pueblo, considerar como la esencia de la “raza riosuceña”.
Consulte aquí la programación completa: https://docdro.id/LyJTHa4
- Aliste el pañuelo blanco y prepárese para el Festival Petronio Álvarez
