- Si quiere hacer una película de terror o de suspenso, primero investigue cuáles son los miedos actuales. Piense cuáles son las fuerzas que operan en la gente. Hoy podría ser la droga y sus terribles efectos, también podría ser la miedosa influencia que internet está ejerciendo sobre las personas.
- Hay que escribir una buena historia. Ojalá basada en hechos reales y con motivaciones reales, el guion es fundamental y parece que a los nuevos directores de cine se les olvida eso por estar pendiente de las cámaras y los juguetes tecnológicos.
- Elige muy bien a los actores. No es llamar al que paga el trago o a la vieja que me gusta para darle un papel. Tiene que ser el tipo con el ojo torcido tal como uno lo escribió en el guion y no parar hasta encontrarlo.
- Lo mismo pasa con las locaciones. Si no son como uno se las imaginó desde el guion, no se puede filmar ahí. Los espacios aportan gran parte de la magia y si no la tienen, no pasa nada.
- El título es muy importante. ¿Quién se mete a ver una película que se llame ‘El chip’?...Hay que pensar en nombres con algo sugestivo y ojalá macabro.
- No abusar de los efectos especiales. Ahora los muchachos hacen todo desde sus programas de edición y eso le ha quitado mucho realismo a las películas. En Triángulo de oro por ejemplo, yo necesitaba que una piedra generara una especie de radiación mortífera, pues me tocó hacerlo en stop-motion, cuadro por cuadro, hasta lograr el efecto de la piedra transformándose. Es muchísimo trabajo pero el resultado es otro. Más real.
- Hay que dejar en paz a los monstruos. Creo que hoy sería más interesante pensar en los demonios internos y psicológicos que habitan las cabezas de todos nosotros. Por favor dejen en paz a los hombres lobos, a los “frankenstein” y sobre todo -no entiendo cuál es la moda- ¡A los vampiros!
- Darle mucha importancia al sonido. Es una de las cosas más difíciles de hacer y más ahora, que hay sonido envolvente e “incredible surround”. Si el sonido no está bien hecho, se tira la película. El sonido logra un 70% de la motivación de la película y si no se logra, es un fracaso...
- Hay que lograr el clímax. En una película, todo lo que sucede tiene que llegar a un punto muy intenso, en el que uno no sabe qué va a suceder a continuación. Es blanco o negro, se salvó o se murió pero por una razón.
- Más difícil aún es lograr un buen final. Tú puedes hacer lo que se te de la gana, matar a todo el mundo, explotar bombas y edificios… pero si al final, luego de todo ese esfuerzo el desenlace es flojo, se tira lo que el espectador vio antes. Y al contrario, con un buen final, el espectador hasta perdona las pendejadas que vio antes. Yo le pongo tanto cuidado al final, que es lo primero que escribo de una película y puedo gastarme uno o dos años, construyéndolo. El resto viene por añadidura.
