Los gatos son animales que han ganado un espacio muy especial en los hogares, gracias a los beneficios que brindan en la vida de las personas, pues no solo son compañía, sino un gran apoyo emocional.
Si bien los felinos caseros, en general, no requieren de mayores cuidados, lo cierto es que hay cosas que deben tenerse en cuenta para cuidar su bienestar con el paso de los años, de acuerdo con los especialistas.
En la vejez, estos peluditos requieren cuidados especiales. Esta fase, conocida como periodo geriátrico, suele comenzar entre los 8 y 10 años de edad y trae consigo cambios físicos y la posibilidad de desarrollar enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
El portal Experto animal indica que, por ello, adoptar medidas específicas en esta etapa resulta fundamental para favorecer una vida más larga y, sobre todo, garantizar su bienestar y calidad de vida.
A medida que estos peluditos envejecen, sus necesidades cambian y es importante adaptar su alimentación, actividad física, higiene y entorno para proteger su salud y bienestar.
Alimentación para gatos mayores
Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta es la alimentación. La dieta de un gato anciano debe ajustarse a su estado de salud y a los cambios propios de la edad. Si padece enfermedades renales, hepáticas u otras patologías, el veterinario puede recomendar un alimento específico para contribuir a su tratamiento. Si está sano, lo recomendable es ofrecerle una dieta formulada que cubra sus necesidades nutricionales.
Con el envejecimiento pueden aparecer dificultades digestivas, menor absorción de nutrientes, estreñimiento y pérdida de masa muscular. Por eso, es importante elegir alimentos fáciles de digerir, con fibra adecuada y proteínas de calidad.
La hidratación también es fundamental. Para estimular el consumo de agua, se recomienda colocar varios bebederos con agua fresca en diferentes lugares de la casa, utilizar fuentes y ofrecer comida húmeda.
La importancia del ejercicio
Aunque los gatos mayores suelen reducir su actividad, todavía necesitan moverse para mantener un peso saludable, favorecer la digestión y conservar la masa muscular. Dedicar unos minutos al día a jugar con ellos, utilizando juguetes que despierten su interés y respeten sus capacidades físicas, puede ayudar a mantenerlos activos.
También es importante estimular su mente mediante juegos interactivos y actividades de inteligencia que contribuyan a conservar sus habilidades cognitivas.
La higiene
Con los años, algunos gatos pierden flexibilidad y dejan de acicalarse con la misma frecuencia. Por ello, conviene cepillarlos regularmente y revisar su piel para detectar bultos, lesiones o cambios inusuales. También es necesario vigilar las uñas, los ojos, las orejas, la boca y la zona genital.
Medicina preventiva
Las revisiones veterinarias son esenciales para identificar enfermedades a tiempo. Se recomienda seguir el calendario de vacunación y desparasitación indicado por el profesional y realizar controles periódicos, que pueden incluir análisis de sangre y orina.
Un hogar adecuado
Por último, el hogar debe adaptarse a las necesidades del gato mayor: ofrecerle camas cómodas y cálidas, areneros de fácil acceso y superficies que le permitan subir sin realizar grandes saltos. Mantener una rutina estable y evitar cambios bruscos también ayuda a reducir el estrés y a proporcionarle una vejez más tranquila.