Las mascotas, al igual que las personas, pueden sufrir y asustarse mucho durante un terremoto. Los animales poseen sentidos más agudos que los de los humanos, permitiéndoles percibir vibraciones, sonidos de baja frecuencia y cambios en el entorno antes o durante un sismo.
Esta sensibilidad puede generarles miedo, estrés, ansiedad y comportamientos inusuales como esconderse, ladrar, maullar de forma excesiva o intentar escapar.
Los expertos aseguran que, para protegerlas, es recomendable mantener la calma, tener un plan de emergencia que las incluya, disponer de una maleta o caja transportadora y preparar un kit con agua, alimento, medicamentos y documentos de identificación.
Durante el terremoto, lo ideal es mantener a la mascota cerca y en un lugar seguro, y después del evento verificar que no haya sufrido lesiones ni se encuentre desorientada antes de regresar a la rutina habitual. Estas son cinco acciones que pueden salvarle la vida al peludo o evitar que termine lesionado.
Mantener la calma
Los animales perciben y reaccionan a las emociones humanas. Hablarles con una voz tranquila y evitar movimientos bruscos ayuda a que no entren en pánico. Conservar la calma permitirá que sigan las indicaciones de sus dueños y se reduce el riesgo de que salgan corriendo o se lastimen.
Responsabilizar a un miembro familiar
Si la mascota convive con una unidad familiar de varios miembros, es bueno que una persona se responsabilice de ella. Sea el padre, la madre o alguno de los hijos mayores, esta persona debe cargar con el animal en caso de catástrofe o terremoto, para mantenerlo protegido, lo que facilitará la toma de decisiones a la hora de actuar para iniciar el plan de emergencia.
Evacuar con la mascota
Si la evacuación es necesaria, es clave asegurarse de sacar a la mascota siempre con correa y, en caso de que sea necesario, con bozal, si se trata de caninos. Esto evita que pueda escapar por miedo. Para los gatos, lo más seguro es transportarlos en un guacal; así se previene que huyan o resulten heridos durante el movimiento.
Buscar un lugar seguro
Una vez fuera de la casa o del edificio, lo recomendable es buscar un punto de encuentro o a un área despejada. Es clave mantenerse lejos de ventanas, repisas u objetos que puedan caer. Si la mascota está asustada, no es aconsejable obligarla a moverse. Es importante guiarla con suavidad hasta un sitio seguro, donde no haya riesgos de impacto o caída de elementos.
Placa de identificación
Otro aspecto clave para cuidar y proteger a una mascota en estas emergencias es que porten una placa de identificación donde aparezcan claramente su nombre y al menos dos números telefónicos de personas responsables, pues en caso de que se alejen, salgan corriendo o se pierdan, será más fácil encontrarlos.
Además de estas recomendaciones, también es importante no intentar cargarla si es grande o agresiva por miedo, pues la persona puede salir lastimada y complicar aún más la situación; evitar los gritos y no amarrar a los animales de compañía a objetos fijos porque podrían lesionarse gravemente.
En el caso de los gatos, si se esconden en un lugar inaccesible, lo recomendable es no intentar sacarlo a la fuerza durante el movimiento porque podría arañar o asustarse más.