El presidente electo, Abelardo De La Espriella, aprovechó la conmemoración del Día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia, para enviar un mensaje a pocas semanas de asumir el poder.
A través de su cuenta de X, el mandatario electo aseguró que cumplió la promesa de visitar el santuario de la Virgen de Chiquinquirá. Señaló que puso “en sus manos a nuestra Patria, a las familias colombianas y a nuestras instituciones”, convencido de que “Dios seguirá guiando el destino de Colombia”.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por su equipo, “esta visita hace parte de la agenda espiritual que el presidente electo inició durante su primera semana, con jornadas en Buga y Bogotá”.
De acuerdo con esa misma información, en su momento, la llegada a Chiquinquirá tuvo que ser aplazada por condiciones climáticas, pero el compromiso quedó intacto y hoy fue cumplido.
Además de ratificar la importancia que la fe católica tendrá en su narrativa de gobierno, De La Espriella volvió a mencionar uno de los conceptos que ha repetido desde la campaña presidencial: la Patria Milagro, esta vez asociándola con la reconciliación, la esperanza y la fortaleza que, según escribió, el país necesita.
En medio de un escenario político altamente polarizado por las confrontaciones entre los gobiernos entrante y el saliente, el presidente electo apeló a un lenguaje de unidad en el país desde una referencia explícitamente religiosa.
Con la frase “firme por la patria”, que ya se ha convertido en uno de sus sellos personales, De La Espriella cerró su mensaje con un tono institucional y político, en vísperas del inicio de su mandato.
“La Patria Milagro se construye con autoridad, trabajo y esperanza, pero también con la certeza de que Colombia necesita volver a sus valores, a su fe y a su propósito común como Nación”, señaló el presidente electo.