Katherine Miranda emitió una contundente declaración pública en la que ratificó su distanciamiento definitivo de la administración del presidente Gustavo Petro.

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A través de una pronunciada postura crítica, la excongresista enfatizó que la defensa de sus principios éticos e ideológicos en el ejercicio de su profesión estuvo por encima de las conveniencias políticas, asumiendo los costos institucionales que implicó situarse en la orilla opositora dentro del escenario parlamentario.

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En sus manifestaciones, Miranda sostuvo que mantener una postura independiente frente al Poder Ejecutivo supuso un impacto directo en sus aspiraciones dentro de la corporación.

En relación con los valores personales que han guiado su trayectoria en el Congreso de la República, la exparlamentaria aseguró que “para mí, no todo vale. Asumí con orgullo y responsabilidad con mi país ser oposición a Petro; me costó la curul y no me arrepiento”, remarcando que defenderá sus convicciones éticas a pesar de las consecuencias en su ejercicio político.

Críticas a la gestión presidencial y reafirmación ideológica

El pronunciamiento de la representante refleja la brecha existente entre un sector del Partido Alianza Verde y el proyecto político del Pacto Histórico en el Capitolio Nacional.

La excongresista reiteró que su labor de control político continuará enfocada en señalar las inconsistencias de la actual gestión gubernamental, calificando el desempeño de la administración como uno de los periodos de mayor complejidad para la estabilidad económica e institucional de la nación.

Asimismo, Miranda enfatizó su compromiso de mantener una vigilancia estricta sobre las iniciativas gubernamentales tramitadas en las comisiones constitucionales.

Respecto a su postura personal y a la memoria histórica sobre las decisiones tomadas desde la Casa de Nariño, la excongresista concluyó que “Petro ha sido lo peor que le ha pasado a Colombia y a mí no se me va a olvidar”, descartando eventuales acuerdos o alianzas legislativas con el sector oficialista en el tramo final del cuatrienio constitucional.