En los últimos años, la música instrumental ha ido ganando tracción dentro de los mercados anglófonos, con una presencia cada vez más clara en circuitos de festivales, catálogos editoriales y plataformas digitales que han permitido ampliar su alcance más allá de públicos especializados. Proyectos como Yin Yin, Khruangbin o, en Colombia, BALTHVS han participado de ese movimiento desde repertorios que dialogan con tradiciones concretas y que han encontrado formas de circulación sostenidas en distintos contextos de escucha. En ese panorama se inscribe LA LOM, siglas de The Los Angeles League of Musicians, un trío formado en Los Ángeles a finales de la década de 2010 que ha desarrollado un trabajo instrumental centrado en la apropiación y reorganización de materiales provenientes de distintas escenas musicales que conviven en la ciudad.

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Integrado por el guitarrista Zac Sokolow, el bajista Jake Faulkner y el baterista Nicholas Baker, el grupo construye su repertorio a partir de la circulación de músicas latinoamericanas —en particular la cumbia amazónica y otras corrientes afines— dentro de Los Ángeles, y de su cruce con tradiciones locales como el surf rock, el soul y el rhythm and blues, en un proceso que se ha ido definiendo a través de la práctica constante en vivo. Antes de su primera visita a Colombia, hablamos con Sokolow y Faulkner sobre ese recorrido y sobre la manera en que ese trabajo, desarrollado en un contexto específico, se proyecta ahora hacia un espacio en el que esas mismas músicas tienen una historia distinta y un lugar propio dentro de la escucha.

"Cuando se formó la banda, simplemente empezamos a tocar lo que sabíamos y teníamos un show en el que teníamos que llenar mucho tiempo tocando tres horas por noche casi todas las noches de la semana. Así que empezamos a tocar todo lo que conocíamos y eso fue dando forma al sonido de La LOM", dice Zac. Foto: Cortesía Universal Music

Arcadia: La música de La LOM a menudo parece un mapa de la propia ciudad de Los Ángeles: emisoras de éxitos clásicos, bolero, cumbia, guitarras surf, soul. Cuando empezaron a tocar juntos, ¿se propusieron conscientemente crear esa mezcla, o surgió de forma natural del entorno musical en el que crecieron?

Zac: Creo que sucedió de forma muy natural. Todos venimos de entornos musicales muy diferentes y tenemos muchas influencias distintas. Nick, nuestro baterista, creció tocando mucha música afrocubana en percusión. Yo crecí tocando muchos tipos de música country y bluegrass con mi papá, que es músico, y también muchos otros estilos. Muchos tipos de música soul y rock and roll, pero sobre todo estilos más antiguos que aprendí de mi papá y así fue como empecé. Jake y yo hemos tocado juntos desde que éramos adolescentes en Los Ángeles, en bandas de rockabilly, y siempre nos ha interesado mucho la música tradicional de todo el mundo, ya sabes. Especialmente lo que llaman música de antaño, como la música folk estadounidense, pero también de otras partes del mundo. Los Ángeles tiene un ambiente genial para que los músicos se mezclen, ya sabes, hay mucha gente de diferentes culturas que vive en Los Ángeles y tiene muchas influencias musicales diferentes. Creo que fue algo natural cuando se formó la banda, simplemente empezamos a tocar lo que sabíamos y teníamos un show en el que teníamos que llenar mucho tiempo tocando tres horas por noche casi todas las noches de la semana. Así que empezamos a tocar todo lo que conocíamos y eso fue dando forma al sonido de La LOM.

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Arcadia: Mucha gente descubrió a LA LOM a través de la historia de su residencia en el Hotel Roosevelt que, como señalaron, duraba tres horas por noche. Volviendo la vista atrás, ¿qué importancia tuvieron esas largas sesiones en directo a la hora de dar forma al sonido y la identidad de la banda? ¿Hubo algún momento concreto durante ese periodo en el que se dieron cuenta de que habían encontrado algo único?

Zac: Sí, creo que... creo que tocando en ese concierto que dimos, realmente aprendimos a tocar juntos. Ni siquiera habíamos ensayado ni nada antes de ese concierto y pronto nos dimos cuenta de que se nos daba bien seguirnos unos a otros. Todo funcionaba bien como trío. Creo que probablemente no fue hasta que salimos del hotel y empezamos a tocar para más gente que escuchaba y bailaba por Los Ángeles cuando realmente desarrollamos más nuestro sonido.

Jake: O incluso nos dimos cuenta de que lo que estábamos construyendo en el Roosevelt era un sonido propio. Ya sabes, siempre supimos que nos gustaba tocar juntos y siempre disfrutamos escuchando lo que cada uno tenía que decir musicalmente. Pero fue una gran alegría para todos nosotros descubrir que a otras personas también les gustaba.

Arcadia: Su música se inspira claramente en la tradición de la chicha peruana, sobre todo en el estilo de guitarra eléctrica asociado a Los Mirlos, con quienes recientemente lanzaron un sencillo. ¿Cuándo se incorporó por primera vez esa influencia a su vocabulario musical y qué les atrajo de ese sonido?

Zac: Cuando empezamos a tocar versiones o a tocar cumbia, eran sobre todo versiones de muchas de las cumbias mexicanas populares que escuchábamos en la radio en Los Ángeles y que la gente nos pedía cuando tocábamos en los bares. Así que, la primera vez que empezamos a tocar cumbia fue más bien a través de la cumbia mexicana, y también nos interesaba mucho la cumbia peruana. Porque la guitarra llevaba la voz cantante y tocaba la melodía. Pero me di cuenta muy rápido cuando estábamos buscando más canciones para versionar y simplemente encontrando más música que nos interesara dentro de la cumbia. Estábamos escuchando muchas cumbias de, ya sabes, de Colombia, obviamente, de donde proviene originalmente la cumbia, y versionando muchas canciones en las que el acordeón toca la melodía, aprendiendo cómo hacer que la guitarra suene así y tenga el mismo tipo de sentimiento. Además, más tarde escuchamos a todos esos grandes guitarristas que también tocaban melodías de Colombia, igual que los guitarristas de Perú, creo que era Afrosound. También hay mucha música de Colombia liderada por la guitarra que es genial, cumbia liderada por guitarra.

Arcadia: En ese sentido, ¿piensan en esa trayectoria histórica de la cumbia cuando la tocan, o creen que vive más bien de forma intuitiva dentro de ustedes? Me refiero a lo importante que es comprender las diferentes transformaciones y la trayectoria histórica que ha tenido la cumbia.

Zac: Creo que cuando tocamos, ya sabes, pensamos principalmente en los bailarines y en lo que hace que la gente se mueva, pero sí, todo el tiempo estoy pensando en lo increíble que es que la cumbia se haya transformado de algo de la costa de Colombia, ya sabes, tocada con gaitas y tambores, en algo que ha viajado por toda América Latina y por todo el mundo, en realidad. Ya hemos hecho giras por toda Europa también y escuchar cómo la cumbia ha llegado a cada rincón de Europa, ya sabes, y se ha transformado de todas las formas posibles, con todos los instrumentos diferentes y todos los estilos diferentes, ya sabes.

Jake: Una de mis cosas favoritas de la cumbia es simplemente cuánto se permite ser regional y estar orgullosa de ello. Ya sabes, tal y como estamos hablando ahora mismo, hay diferentes épocas y diferentes sonidos y, en la Ciudad de México en donde estuvimos, tienes un grupo influenciado por el sonido de los sonideros en Aragón y luego tienes un grupo como Los Ángeles Azules de Iztapalapa. Y estos son dos sonidos increíblemente diferentes de la misma ciudad y dondequiera que vayas hay una versión diferente. Me siento muy orgulloso de representar a Los Ángeles, o al menos intentarlo, con nuestra versión de la cumbia. Y de ser consciente de que, dondequiera que vayas, hay una versión propia de esta música que empezó en Colombia y tiene su propia voz. Creo que es una de las cosas más increíbles del género: que puedas tener tantos estilos diferentes dentro de un género más amplio.

Arcadia: Hablemos un momento de California, porque también hay una influencia del estilo de guitarra de los años 60. Entonces, ¿cómo combinan esos dos lenguajes musicales en la mezcla del sonido de La LOM? ¿Qué importancia tiene ese tipo de música para ustedes hoy en día, y cómo influye en el fraseo, el tono o la atmósfera que crean?

Zac: Para ser honesto, no estoy muy familiarizado con la música surf. Aparte de los Beach Boys, a quienes siempre he admirado mucho y me encantan sus melodías, sus acordes y ese tipo de música. Pero en cuanto a la música surf instrumental, nunca me ha interesado mucho. Creo que si nuestra música tiene ese sonido, me pregunto si tal vez está influenciada por muchos de los guitarristas que tocaban cumbia y que quizá habían escuchado ese tipo de música de Perú y... Es como un vaivén, ¿sabes?

Jake: Sí, ya sabes, como decía Zach, él creció tocando muchos estilos folclóricos cuando era joven y aprendió a tocar la mandolina de un viejo maestro en Los Ángeles. Creo que muchos de los grandes de la guitarra surf, como Dick Dale, por ejemplo, que era de origen griego, tomaban técnicas antiguas de la guitarra con púa para aplicarlas a la guitarra eléctrica. Y creo que simplemente estamos viviendo uno de esos momentos en los que una especie de invento fortuito de Zach tiene tanta técnica de los estilos de interpretación de los maestros de antaño que, cuando se traslada a la guitarra eléctrica y se le añade un poco de reverberación, ya sea en una Fender o a través de un amplificador Fender, termina sonando un poco a música surf, pero creo que es más bien una coincidencia. A Zach nunca le interesó la música surf. A mí siempre me ha gustado. Pero siempre, desde que éramos niños, me ha parecido curioso que se diera esta coincidencia, que sea la misma inspiración de tocar estilos musicales antiguos aplicada a la guitarra eléctrica. Eso nos llevó a esa similitud en el sonido.

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Arcadia: La música de LA LOM transmite nostalgia sin parecer un grupo de revival. ¿Cómo logran equilibrar el respeto por las tradiciones más antiguas —la cumbia, el bolero, el soul— con la creación de algo que siga sonando contemporáneo?

Zac: Creo que... bueno, creo que probablemente lo más importante, sobre todo cuando tocamos en vivo frente a un público, es asegurarnos de que la gente esté bailando, participando y sintiendo la música. Creo que si haces eso y prestas atención a tu público, se convierte en algo comunitario y contemporáneo: es vivir el momento. Obviamente tenemos muchos gustos que reflejan estilos y sonidos antiguos, pero no es como una pieza de museo ni nada por el estilo. Sigue siendo algo muy... ya sabes, una música funcional que tocas frente a la gente y, si la gente se la está pasando bien y está emocionada bailando, es muy contemporánea y viva.

"Lo más importante, sobre todo cuando tocamos en vivo frente a un público, es asegurarnos de que la gente esté bailando, participando y sintiendo la música", expresa el frontman. Foto: Cortesía Universal Music
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Arcadia: Quería terminar con un tono más ligero. Así que me preguntaba cómo se siente venir a Colombia por primera vez a tocar se música, que tiene un diálogo directo con nuestras tradiciones musicales.

Zac: Sí, estamos muy emocionados. Es difícil expresar lo mucho que significa para nosotros poder venir a Colombia por fin. Hemos escuchado tanta música de Colombia y es realmente un honor tener la oportunidad de llevar nuestra música allí y, bueno, la verdad es que no sabemos muy bien qué esperar. Tenemos muchas ganas de conocer gente y, con suerte, escuchar tocar a otros músicos y ojalá tuviéramos más tiempo para pasar el rato, pero va a ser divertido tocar nuestra música allí.