MUCHO SE especula sobre quién debería ser el nuevo James Bond, y pronto lo sabremos, pero tenemos claras dos cosas en este regresivo 2026: no será ni un hombre de color ni una mujer. Eso no significa, sin embargo, que nos quedemos con las ganas de saber cómo se proyectarían estos caminos en pantalla…

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Por ejemplo, si algo revela la comedia dramática de acción Ride or Die, que mezcla algo de romance con muchas persecuciones, intentos de asesinato, grandes escenarios y una hermosa y genuina oda a la sororidad, es cómo se proyecta James Bond en el cuerpo de una mujer en la flor de su adultez. Porque la protagonista vive sus 50, cuando se tiene descifrada a sí misma, pero el mundo se empeña en retirarla. Escrita por un talento con vena humorística y vanguardista como la británica Tessa Coates, la producción estrena sus primeros episodios el próximo 15 de julio, y atrapa desde sus escenarios, sus intrigas y sus protagonistas: Hannah Waddingham, Octavia Spencer y Bill Nighy.

Waddingham asombró al mundo en 'Ted Lasso', y junto con la gran Octavia Spencer lidera este show con presencia física y alta sensibilidad. Foto: Dusan Martincek / Prime Video

A Waddingham, el mundo la vio primero en Juego de Tronos repartiendo “vergüenza, vergüenza” a quien la merecía, pero la conoció en su total dimensión en la serie Ted Lasso, donde no solo se demostró profundamente carismática, sino que también dejó sin respiración a la audiencia, sin importar su inclinación, desde su imponente presencia y belleza. Aquí interpreta a Judith, una femme fatale que opera bajo una fachada de normalidad. Trabaja como asesina de maleantes, o eso cree, y es muy, muy buena en su trabajo, pero con los años de experiencia también ha ido ganando en rebeldía ante las instrucciones de sus jefes. En esa fachada en la que finge, pero no del todo parte de ella, Judith vive una amistad con Debbie, una mujer a la que conoció por el destino. Waddingham entrega un rol en el que, claro, se ve increíble, pero también muestra sus vulnerabilidades y cicatrices. La edad no es un condicionamiento, sí un camino recorrido.

A Debbie la interpreta la genial Octavia Spencer (que también es productora ejecutiva, como Hannah). En películas como The Help y en Hidden Figures, Spencer talló su nombre en la escena de Hollywood, y su superpoder, y sí que le sirve en esta producción, es su expresión facial. Con total naturalidad, la actriz nos lleva del terror a la risa hilarante, de lo borracho a lo sobrio, en milisegundos. Desde ahí transmite el océano de revelaciones y retos que enfrenta su personaje, que debe lidiar con varias traiciones de distinta naturaleza. Debbie dejó atrás su país para entregarse a elevar la carrera de un marido que aspira a un cargo político importante en Londres. Es astuta, va dos pasos adelante, una mujer madura que sacó a los hijos adelante y a la que, aun así, le falta vivir la parte más inesperada de su vida.

Octavia Spencer es Debbie, una astuta mujer que mucho sacrificó por su marido. Su vida está a punto de cambiar... Foto: Dusan Martincek / Prime Video
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En encuentro con medios regionales, le preguntamos a Octavia sobre cuánto se asemejan sus habilidades a las de su personaje, Debbie, de alta inteligencia, recursividad y percepción. “El asunto con Tessa Coates, nuestra creadora y showrunner, es que es una mujer perceptiva, y toma algunas de tus fortalezas y habilidades para dar forma al personaje”, explica la actriz a Arcadia. “Yo veo muchos programas de true crime y soy una ávida lectora, y fue interesante ver que ella había tejido todas esas cosas en la vida de Debbie. Y, si no me hubiera convertido en actriz, habría estudiado Derecho, y me pareció una locura cuando leí que Debbie se había graduado de Yale. Hay pequeñas cosas sobre Debbie que también son ciertas en mi caso”. Ella, a diferencia de su personaje, no sacrificó su carrera por la de nadie más.

“PROTAGONIZAMOS UNA ‘DRAMEDIA’ IMPULSADA POR LA ACCIÓN Y MOSTRAMOS QUE LAS MUJERES SOMOS CAPACES, VITALES Y VIABLES SIN IMPORTAR LA EDAD”.

Sobre su motivación, la actriz asegura que le encantó la idea de hacer algo que Hollywood nunca hace, un programa de acción centrado en dos mujeres. “Somos protagonistas de una dramedia impulsada por la acción y mostramos que las mujeres somos capaces, vitales y viables sin importar la edad. Envejecer es un regalo y adquirir experiencia es maravilloso”, cuenta. “No cambiaría el lugar donde estoy ahora. Hay errores que cometí entre los 20 y los casi 56, y me alegra. Toda mujer debería abrazar ese camino. Dondequiera que estemos en nuestras vidas, no podemos permitir que la gente dicte quiénes y qué deberíamos ser. Nosotras debemos establecer esas normas”.

En estos ocho episodios se suman talentos jóvenes; claro, el muy atractivo Ed Skrein y la fría y hermosa Sylvia Hoeks son parte del rompecabezas que revela la serie a lo largo de sus episodios, pero la figura que completa el atractivo de la producción es otro veterano británico de enorme talento, el maravilloso Bill Nighy, a quien recordamos mucho desde roles en Love Actually, Pirate Radio, Living y las películas de Piratas del Caribe, donde entregó el increíble Davy Jones.

El actor británico Bill Nighy (1949) entrega una sutil y poderosa actuación en 'Living'. En todo lo que asume, hace una gran diferencia. Foto: HBO MAX
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Su rol es el del Director, el hombre que reclutó y entrenó a Judith, asesina de maleantes, y ahora la quiere jubilar. Es un personaje lleno de trasfondo, una cebolla narrativa que guarda capas hasta el final, pero que desde su escena inicial, enfrentando a Judith, en el segundo episodio, deja claro el nivel de actor que es. Le canta la tabla de manera brutal pero absolutamente seca a quien fue su pupila (quien ahora lo reta desde su aparente desobediencia, que no es más que afinación de métodos). La tensión entre ambos es palpable y revela la punta de un iceberg.

Bill Nighy no tiene mala aparición. Para este rol, despiadado y seco, se mentalizó en ser contenido y se dejó inspirar por el set en Praga. Foto: Dusan Martincek / Prime Video

Sobre esa escena con esa colega, Nighy le dijo a Arcadia que “actuar con Hannah fue un sueño. Ella es, como se imaginarán, muy divertida, muy encantadora, muy acogedora y muy profesional, y uno eleva su nivel cuando conoce a intérpretes de su estatura y de su nivel de talento”. El actor destaca el rodaje en Praga, una ciudad en la que nunca había trabajado. Allí actuó en “una oficina enorme, del tamaño de una catedral, con un impresionante escritorio, llevando trajes más caros que mi salario, donde fui muy feliz”. Y también se declara fanático del espionaje. “Leo todas esas novelas, veo todas esas películas y todas esas series de televisión”, explica, “y sabía que el Director debía ser silencioso, letal, despiadado e indescifrable hasta cierto punto. Y también todo está influenciado por cómo te visten y cuándo te ponen en el set. Era un set bastante increíble”. Nighy declara que Tessa Coates, que escribió estos guiones y produjo la serie, hizo un trabajo brillante.

Se suman talentos jóvenes: Ed Skrein y la fría Sylvia Hoeks forman parte del rompecabezas que revela la serie. Foto: Dusan Martincek / Prime Video
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Para cerrar, Arcadia le pregunta qué lección le dejó este proyecto, y el ícono responde: “Ideé una frase para guiarme, y es: ‘Imprudentemente contenido’. Siempre hay una parte de ti que, cuando te ponen frente a una cámara, quiere hacer algo para ganarse un nombre. Quieres hacerlo especial. Y a menudo esas cosas resultan contraproducentes y, lo que es más importante, son completamente innecesarias porque nacen de la inseguridad. Piensas: ‘Mejor hago algo, porque de lo contrario soy solo yo, ¿y cómo va a funcionar eso?’. Mientras que, en realidad, a veces tengo que aceptar, incluso ahora, que ‘yo’ podría estar bien o podría ser suficiente. Y este papel, que implicaba estar contenido, tenso y cerrado, no me dejó otra opción que presentarme y no hacer nada extravagante. Esa fue una muy buena lección”. Tan buena que nos sirve a todos, sin importar género o edad.