Esta es una nueva página de oro en la historia de la Selección Colombia. Después de 33 años, el equipo Sub-17 ganó el título del Sudamericano de la categoría. Con todos los argumentos posibles alcanza la corona que no había podido obtener desde 1993 y ahora se viste de gloria con un puñado de soñadores que ya tienen la palabra ‘disciplina’ muy bien instaurada en el proceso de formación.
La Selección Colombia tuvo idea de juego, equilibrio en sus líneas, maduración del proceso deportivo y la jerarquía suficiente para tumbar a Brasil en las semifinales y a Argentina en la final en el torneo que se jugó en la Cancha de Luque, en Paraguay. Eso no es todo, pues antes de estos duelos, la Tricolor ya había asegurado el cupo al Mundial de Catar en el próximo noviembre.
Ante los brasileños ya había anotado tres goles para ser superior (3-0) y alcanzar la gran final con todos los argumentos posibles. Por si fuera poco, los jugadores colombianos ahora golean a la selección argentina en un verdadero partidazo y suman el segundo trofeo en la historia de esta categoría, para impulsar el sueño de ir al exterior e instalarse en un proceso deportivo de la Mayores.
Son marcadores inesperados y todo estaba dado para un nuevo clásico Brasil vs. Argentina en la final, pero la Colombia del director técnico Freddy Hurtado cambió la historia y su equipo anotó siete goles en los dos últimos partidos, además de dejar su portería en cero. No solo es el grupo de talento que estuvo en la cancha, sino que también el DT se presenta como una ‘nueva sangre’ en el banquillo del fútbol colombiano.
La final se veía cerrada y con algo de favoritismo para la Selección Argentina. El peso histórico y la jerarquía de la albiceleste parecía ganar las apuestas en la previa, pero en la cancha las cosas son a otro precio y Colombia comenzó a marear al rival, imponer su jerarquía y su espíritu goleador y ha hecho la tarea en la cancha.
Cuatro goles para quedar en la historia
El volante ofensivo Miguel Agámez fue una de las figuras del partido tras irse de doblete. El jugador cartagenero del Barranquilla FC abrió el marcador en Luque y luego hizo acto de presencia con el tercero para prácticamente sentenciar el título a favor de Colombia.
El segundo en la lista de figuras fue el Mago, Rafael Escorcia, un talento de la cantera del Independiente Medellín que comienza a aumentar su valor. Este jugador colocó una linda asistencia para el tercero de Agámez, tras una espectacular jugada para dejar por el piso a su rival. También marcó el cuarto definitivo sobre el minuto 90. Matías Caicedo, del Independiente Yumbo, había marcado el segundo ante Argentina.
De esta manera, queda la sensación que hay futuro en las categorías juveniles de la Selección Colombia y habrá que seguir con el buen trabajo físico, táctico, mental y psicológico para que estos talentosos logren llegar a la Mayores y triunfar en el exterior.
Los futbolistas respondieron con un nuevo trofeo, ahora la pelota es para la Federación Colombiana de Fútbol y demás formadores.