Una de las joyas de la corona en el proceso en el que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca confirmó la multa contra Jesurún y dos de sus colegas es un correo electrónico del 21 de octubre de 2016.

Lo envió César Ronaldo Carreño, el hombre fuerte de Ticket Shop, la empresa que firmó el contrato para vender las boletas, e iba dirigido a su socio, Iván Darío Arce, y a Elías Yamhure Daccarett y Roberto Saer, los dos empresarios que manejaban por debajo de la mesa el negocio, a través de Ticket Ya.

La comunicación confirma que, efectivamente, todas las irregularidades que según la Superintendencia de Industria y Comercio cometían eran convenidas en reuniones conjuntas, pero es muy reveladora porque deja el descubierto que había un enorme hueco en las finanzas que impedía que le cumplieran a la Federación con lo convenido tras bambalinas.

Carreño les escribe que “con el fin de darles cumplimiento a los compromisos que se establecieron en nuestra última reunión, envío relación de cuentas de los últimos dos partidos que se han realizado, y con los cuales tenemos la necesidad de cumplir a la Federación Colombiana de Fútbol los pagos, para seguir adelante, como se habló, sin ninguna preocupación”.

Enseguida, Carreño también evidencia su molestia, ya que, según sus cuentas, hay un hueco de casi $1.700 millones, especialmente porque no es la primera vez que esa situación se presenta y explica con lujo de detalles el tamaño del hueco que dejó la operación.

“Se sigue presentando la misma conducta y la idea es poder saber el porqué de este comportamiento, ya que se supone que la boletería se vendía y se pagaba de manera inmediata… de un total de ventas de los dos partidos: $2.222.270.00, nuevamente se referencia un hueco de -1.683.212.000″, dice el correo, es decir que tenían un hueco cercano a los $1.700 millones.

Molesto, Carreño le exige una explicación a Roberto Saer, el alfil de Elías Yamhure Daccarett, el cerebro detrás de la reventa de la boletería, sugiriendo que habría un desvío de dinero que no aparece en las cuentas y que impediría cumplir los pagos a la Fedefútbol.

“Pedimos amablemente una explicación al señor Rober, tal como él nos ha pedido a nosotros todas las explicaciones de la venta y sus complementarios. Nosotros lo que vendemos queda de manera inmediata en los bancos y se paga tal y como se acordó; no entendemos la razón de por qué Tu TicketYa no lo hace igual”.

Las reuniones con Ramón Jesurún

Cuando la Superintendencia de Industria y Comercio destapó todo el escándalo, citó como una de las pruebas reina las conversaciones en un grupo de WhatsApp llamado ELIMINATORIAS A RUSIA 2018; de hecho, gran parte de esas charlas fue el arsenal que le permitió a la entidad afirmar con contundencia que hubo un acuerdo amañado e ilegal para manejar las boletas.

Pues bien, en ese mismo grupo de WhatsApp se incluyen conversaciones entre varios de sus integrantes y en las que organizan todo para reunirse personalmente con Ramón Jesurún con el fin de hablar sobre asuntos que les incumben a todos.

En un fragmento de esa conversación hablan los cuatro protagonistas de la pelea por el faltante de dinero y participan también Medardo Romero, representante legal de Ticket Ya procesado por la Fiscalía, y Rodrigo Alejandro Rendón, hijo del ya fallecido Rodrigo Rendón Cano y quien se llevó a la tumba gran parte de los secretos del entramado.

Elías Yamhure Daccarett: Don Rodri tiene reunión mañana con Ramón. Me dijo que mi reunión con Ramón sería el jueves. Sabremos mañana.

Roberto Saer: Bueno, para concluir, esperemos mañana la reunión de Don Rodri con Ramón, para definir día, hora y lugar de la reunión de socios.

Medardo Romero: Ahora en la mañana, Rodrigo nos avisa de la reunión con Ramón, el viernes me comunicó que la reunión podría ser el viernes en Barranquilla.

Las conversaciones en el grupo de WhatsApp confirmarían no solo que los ejecutivos de las dos empresas, Ticket Shop y Ticket Ya, operaban de manera conjunta para coordinar los temas del contrato de la boletería, sino que el hoy presidente de la Federación, Ramón Jesurún, hoy multado por el escándalo, se reunía con ellos para hablar de diversos temas del entramado.