De la alegría por la inauguración y el inicio del Mundial 2026 se pasó a la tristeza y la consternación tras el reporte de una muerte en inmediaciones del estadio Azteca, donde se disputó el partido inaugural entre México y Sudáfrica.
Según informó la prensa del país anfitrión del certamen, un aficionado alemán de aproximadamente 80 años perdió la vida tras sufrir un infarto. Aunque fue atendido por los servicios médicos y recibió maniobras de reanimación, al llegar a un centro asistencial se confirmó su fallecimiento.
La Sala de Crisis de Ciudad de México fue una de las entidades que confirmó lo sucedio: “situación de crisis en la Rampa 2 del Estadio Banorte, CDMX, cuyo resultado fue que un masculino de aproximadamente 80 años, de nacionalidad alemana, fue trasladado al Instituto Nacional de Cardiología. Se confirma su fallecimiento”.
Aún es escasa la información para dar más detalles del por qué del fallecimiento del aficionado. Más allá de lo que se ha dicho por parte de la Sala de Crisis, ninguna otra fuente oficial ha dado otras comunicaciones oficiales.
Esta acontecimiento mancha en cierta medida el arranque de la Copa Mundo en Norteamérica, misma que ha tenido señalamientos por parte de los seguidores locales al verse atropellados por el deseo de realizar la cita orbital.
Más de un hecho desafortunado
La fiesta en el interior del mítico Estadio Azteca, que por tercera vez fue escenario del partido inaugural de una Copa del Mundo, se vio empañada por los incidentes registrados en el exterior.
La Fan Fest instalada en la plaza principal del Zócalo finalmente abrió sus puertas, pero las barreras metálicas colocadas para proteger el lugar desde la semana anterior fueron retiradas parcialmente, lo que dificultó el acceso de los aficionados. Como consecuencia, se presentaron momentos de caos y empujones.
“Tardamos una hora para entrar, fue un caos y para salir fue peor”, dijo a la AFP Víctor Gómez, de 49 años, quien junto con su pareja, Miriam Corona, desistió de ver el partido en ese lugar. “Puede haber hasta muertos. Adentro no se puede ni caminar ni se alcanza a ver algo; hasta la última pantallita de acá pudimos acceder”.
Coincidiendo con el pitazo inicial del partido, se registraron nuevos enfrentamientos con la Policía en el exterior del recinto.
Un grupo que exige justicia por las decenas de miles de desaparecidos que enlutan al país retiró las barreras que protegían el perímetro del estadio e intercambió golpes con los agentes encargados de su seguridad. Armados con palos y bates, otros jóvenes rompieron los vidrios de vehículos policiales.
“¡México campeón en desaparición!”, era uno de los cánticos más repetidos por los manifestantes, de diferentes colectivos que comparten un rechazo a que México albergue otro Mundial mientras afronta la violencia del crimen organizado.
Una lluvia torrencial cayó poco después del partido, lo que provocó la retirada de los manifestantes y que se vaciara también la Fan Fest.
*Con información de AFP.