Arde el grupo E de la Copa Libertadores luego de disputada la cuarta fecha de la fase de grupos que movió la tabla de posiciones y dejó a Corinthians clasificado a los octavos de final. El gigante brasileño, que no pasa por un buen momento deportivo y toca puestos de descenso en el Brasileirao, logró un milagroso 1-1 cuando Santa Fe tenía la victoria lista y mostraba un mejor juego.
A segunda hora (jueves), el turno fue para Peñarol de Uruguay contra Platense de Argentina en Buenos Aires, donde el gigante uruguayo pudo sacar adelante un empate 1-1 de visitante para seguir con vida en la Copa Libertadores y empatar con Santa Fe con dos puntos. Esta igualdad confirmó la clasificación de Corinthians a octavos de final.
De esta manera, el carbonero está obligado a hacer los seis puntos de seis posibles para lograr las 10 unidades y meterse en la lucha por el cupo a octavos de final. Es el mismo camino que le toca a Santa Fe para avanzar de ronda. Rojos y aurinegros se verán las caras en la última fecha del grupo en el Campeón del Siglo en Montevideo.
Es decir, tanto Peñarol como Santa Fe están obligados a ganar en la quinta fecha de la fase de grupos, con el detalle de que el ‘León’ será local ante Platense en El Campín y Peñarol esperará la visita de Corinthians en Montevideo. Incluso, el empate, les puede condenar a una dura eliminación sin ir a la última jornada.
La tabla del grupo E refleja a Corinthians como líder y clasificado a octavos con 10 puntos, le sigue Platense con siete unidades, que se convierte en el punto de referencia de Peñarol y Santa, que cierran con dos y con la obligación de ganar lo que les queda y así alcanzar un tope máximo de 10 para luchar por el cupo restante a octavos de final.
Corinthians clasificado a octavos
Corinthians se mantiene invicto en la fase de grupos, con tres victorias y un empate, en una campaña que ha tomado un nuevo rumbo bajo la conducción del exseleccionador brasileño Fernando Diniz.
Diniz, quien llevó al Fluminense en 2023 a su primer título de la Copa Libertadores, asumió el banquillo del Timão a comienzos de abril y ha devuelto la ilusión a la afición corinthiana de volver a conquistar el trofeo continental, como ocurrió por única vez en 2012.
Además de seguir remando en el Brasileirao para salir del fondo de la tabla y alejarse del descenso. Sin duda que el empate ante Santa Fe les cae de maravilla en su proceso deportivo.