El próximo martes, 31 de marzo, se reunirá la junta directiva del Banco de la República para tomar, por segunda vez este año, decisiones en torno a las tasas de interés de referencia.
Hay expectativa frente a la determinación que adopten los codirectores del banco central, pues el antecedente sorprendió al país: en enero, la junta directiva del Emisor decidió, en una votación dividida de cuatro contra tres, aumentar cien puntos básicos, para llevar la tasa de interés de política monetaria a 10,25 %.
Las expectativas de inflación en enero tuvieron un repunte frente a sus mediciones de diciembre. En el caso de los analistas las expectativas de inflación en la mediana de la muestra aumentaron de 4,6 a 6,4 % para fin de 2026 y de 3,8 a 4,8 % para fin de 2027.
De acuerdo con las minutas de la reunión de enero, el grupo mayoritario que votó por incrementar en 100 puntos básicos la tasa reconoce que es una decisión “indispensable” para evitar un desanclaje persistente de la inflación con respecto a la meta y un deterioro de la actividad económica en el mediano y largo plazo, “así como para garantizar la estabilidad macroeconómica en el país”.
Entre las razones que justifican esta decisión, los codirectores señalan que la inflación dejó de caer en 2025 y las expectativas sobre la misma empezaron a aumentar de manera importante en el segundo semestre del año, en un contexto de deterioro de las finanzas públicas y fortalecimiento de la demanda interna.
Según las minutas, la decisión del Gobierno de decretar un aumento del salario mínimo para 2026 por encima del 23 % “agravó esta situación al provocar un incremento significativo de las expectativas de inflación”.
Los directores subrayan que el aumento de las expectativas de inflación a un año en alrededor de 200 puntos básicos entre los meses de diciembre y enero debilitó la postura restrictiva de la política monetaria. “Advierten, dicen las minutas, que este resultado no alcanza a ser compensado por el incremento propuesto de 100 puntos básicos de la tasa de interés nominal, por lo que la decisión de la junta de enero sería solo el inicio de un nuevo ciclo monetario”.
Las señales de aumento de la inflación han hecho, incluso, que hasta el mismo Gobierno reconsidere al alza sus cálculos iniciales, como quedó en el Plan Financiero, en el que reconoció que habrá un periodo de mayor inflación, y el Ministerio de Hacienda pasó de estimar una inflación de 3,2 a 5,8 % para este año.
El Ministerio de Hacienda señaló que el nuevo cálculo de inflación se dio por factores como el aumento reciente en los precios internacionales del petróleo y fertilizantes, que generan presiones inflacionarias a nivel global, el impacto de la emergencia invernal en los alimentos, y defendió el aumento del salario mínimo al señalar que explica “marginalmente” el ajuste en la proyección de inflación.
La situación de la inflación es preocupante por dos hechos: por un lado, 2025 fue el quinto año consecutivo de incumplimiento de la meta de inflación que está en 3 %, en un rango de entre 2 % y 4 %; y, por otro, como advirtió en una entrevista con SEMANA Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, en 2025 se empezó a ver que mientras casi todos los demás países ya llegaban a sus metas de inflación o estaban cerca de hacerlo, en Colombia “desafortunadamente” ello no sucedió.
“El proceso de desinflación que había sido muy exitoso en 2023 y 2024 se estancó y en el periodo más reciente se ha empezado a revertir. Eso nos pone en una situación muy difícil de tener que actuar distinto a los demás países que ya están bajando las tasas de interés, mientras Colombia tiene que volver a subirlas, lo cual es doloroso”, dijo Villar en su momento.
Ante este panorama, ¿qué espera el mercado en materia de decisiones por parte de la junta directiva del Banco de la República?
Anif hace una encuesta periódica para calcular esta y otras variables económicas. Los resultados de la medición sobre la Tasa de Intervención del Banco de la República de marzo de 2026 muestran consenso de los analistas en anticipar que la junta directiva del Emisor optará por un nuevo aumento en la tasa de interés.
Sin embargo, no hay una unidad de criterio frente a la magnitud de este ajuste y difiere entre los analistas consultados. La mayoría (12 de 22 analistas) anticipa un incremento igual o superior de 100 puntos básicos, mientras que ocho proyectan un aumento de 75 puntos básicos y un analista prevé un aumento de 25 puntos básicos.
“Desde Anif, nuestra expectativa se alinea con el grupo mayoritario, anticipando un aumento de 100 puntos básicos, lo cual llevaría la tasa de interés a 11,25 % en marzo, nivel no visto desde junio de 2024. Entre las entidades consultadas se encuentran ocho bancos locales, siete comisionistas de bolsa, tres centros de pensamiento, dos bancos internacionales y un banco de desarrollo territorial”.
De acuerdo con el análisis de este centro de pensamiento, los pronósticos de los analistas consultados anticipan una inflación de 5,45 % como mediana para marzo de 2026. Las expectativas para el cierre de 2026 disminuyeron frente a la encuesta de enero, para el cierre 2026 la mediana de inflación anual pasó de 6,5 a 6,25 %. Aun así, la inflación se ubicaría por encima del 5,1 % de 2025, evidenciando el ajuste de los precios tras el aumento del salario mínimo en 23 % para este año.
Para el cierre de 2027, la mediana está en 4,8 %, con una convergencia gradual, aunque aún distante del rango meta. “Desde Anif, estimamos que la inflación anual se ubicará en 6,2 % al cierre de 2026 para luego moderarse hacia 4,4 % al cierre de 2027”, puntualiza el informe.