En el país existe consenso sobre la oportunidad que implica la reactivación de Venezuela para el sector privado colombiano, que allí podría volver a tener uno de sus principales mercados. No obstante, las restricciones que todavía pesan sobre el sistema financiero de la nación vecina limitan el potencial de esa relación comercial, advirtió Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria.

Durante su intervención en la Investors Conference 2026 de Credicorp, que se realiza este miércoles, 23 de septiembre, en Bogotá, Malagón señaló que existen expectativas alrededor de una posible recuperación de las exportaciones no tradicionales colombianas hacia Venezuela.

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Antes del deterioro de las relaciones entre ambos países, recordó, esas ventas llegaron a cerca de 5.000 millones de dólares. Sin embargo, aseguró que actualmente cualquier recuperación tiene “un techo bajito”, determinado por las dificultades para realizar pagos y mover recursos a través del sistema financiero.

“Vamos a hacer grandes negocios con Venezuela y ¿cómo transamos?”, planteó Malagón. Según explicó, todavía existen operaciones comerciales en las que se intercambian directamente mercancías al estilo trueque, ante las restricciones para canalizar pagos por medio de entidades financieras.

Dirigentes gremiales en Investor Conference 2026 de Credicorp: de izq. a der., Natalia Gutiérrez, de Acolgen; Jonathan Malagón, de Asobancaria; y Andrés Velasco, de Asofondos. Foto: Asobancaria

El dirigente gremial afirmó que hoy apenas cuatro bancos venezolanos cuentan con licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (Ofac), lo que, si bien es una limitación, también abre espacio para ampliar las operaciones financieras.

No obstante, advirtió que la reactivación de los negocios bilaterales debe mantener controles estrictos, “procurando que el sistema financiero colombiano no se impregne de muchísimas actividades no santas que sabemos que todavía persisten en el vecino país”.

Para Malagón, ampliar los canales de pago permitiría aumentar el comercio y, al mismo tiempo, mejorar la trazabilidad y legalidad de las transacciones.