El designado embajador de Colombia en Venezuela, Jorge Jaller, ya tiene el pase del vecino país para instalarse en Caracas y empezar a manejar las relaciones entre las naciones hermanas.
SEMANA conoció el documento del Ministerio del Poder Popular para las Regiones Exteriores y Comercio Exterior de la República Bolivariana de Venezuela, específicamente de la Oficina de Protocolo, donde se saluda al Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia e informa que el Gobierno “recibe y acepta la decisión del ilustre Gobierno de designar al señor Jorge Jaller Jaramillo como nuevo embajador extraordinario y plenipotenciario” en ese país.
“El Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores y Comercio Internacional hace propicia la ocasión para reiterarle al honorable Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia las seguridades de su más alta estima y distinguida consideración”, remató.
El oficio se firmó en Caracas este miércoles, 26 de agosto.
Jaller, abogado, magíster en Administración de Empresas y especialista en Derecho Laboral, se estrenó como diplomático designado durante el pasado Congreso Empresarial Colombiano (CEC) de la Andi, en Cartagena, porque hizo una presentación sobre el sector comercial entre Colombia y Venezuela.
A juicio de varios de los asistentes, fue uno de los momentos más esperados y comentados del encuentro, debido al interés del sector productivo en llegar a ese mercado durante esta nueva etapa y aprovechar las oportunidades que allí se están generando.

Jaller presentó una lectura estratégica de la relación bilateral sustentada en cifras que dan cuenta de la magnitud del reto comercial entre los dos países: llegó a superar los $ 7.000 millones de dólares en 2008, se desplomó hasta apenas $ 222 millones de dólares en 2020 y hoy se encuentra en una senda de recuperación gradual que los gremios proyectan podría alcanzar $ 1.600 millones de dólares al cierre de 2026.
La hoja de ruta hasta 2028 propuesta por Jaller fue recibida por el empresariado como una señal de seriedad y visión de Estado, en momentos en que Venezuela atraviesa una emergencia humanitaria de grandes proporciones por los terremotos que registró el 24 de junio.
