Una de las principales ventajas de tener carro es la posibilidad de movilizarse con mayor facilidad y comodidad, sin depender de horarios ni rutas establecidas. Además, existe una amplia variedad de modelos, diseños y tamaños que se adaptan a las necesidades de cada conductor.
Entre las opciones más comunes están los vehículos con caja manual y automática, que cuentan con características diferentes. En el caso de los automáticos, por ejemplo, no es necesario accionar constantemente el embrague ni hacer los cambios de marcha de forma manual, lo que facilita la conducción, especialmente en trayectos urbanos.

Sin embargo, esta comodidad no significa que la transmisión pueda descuidarse. Una conducción inadecuada o la falta de mantenimiento pueden ocasionar averías y reparaciones costosas en componentes fundamentales del vehículo.
Por esta razón, es importante conocer algunas prácticas que permiten conducir de manera adecuada y reducir el desgaste de determinadas piezas. Una de ellas es el llamado frenado con motor, una técnica que, según explica Volkswagen, puede ser útil en diferentes situaciones.
Esta consiste en dejar de acelerar mientras el vehículo mantiene una marcha engranada, de manera que la resistencia del motor contribuya a disminuir la velocidad. Puede utilizarse, por ejemplo, en pendientes, antes de tomar una curva o al aproximarse a un semáforo.
Entre sus beneficios se encuentran la reducción del desgaste de las pastillas y los discos de freno, la disminución del riesgo de sobrecalentamiento del sistema de frenado y un mayor control del carro, especialmente durante descensos prolongados.

¿Cómo usar el freno de motor en un carro automático?
La forma de aplicar esta técnica depende del tipo de transmisión y de las funciones disponibles en cada modelo.
Si el vehículo cuenta con modo manual o secuencial, es posible pasar de la posición “D” a “M” o “S” y reducir las marchas mediante el signo “-” o la paleta izquierda, según el sistema del automóvil.
En los carros que incorporan una posición “L”, esta puede seleccionarse para mantener una relación de marcha más baja y aumentar la retención del motor. Esta función resulta especialmente útil en pendientes pronunciadas.
Asimismo, algunos modelos cuentan con posiciones como “3” o “2”, que permiten limitar las marchas disponibles y ayudar a controlar la velocidad durante los descensos.
El freno de motor puede ser especialmente práctico en bajadas prolongadas, rampas empinadas, cuando el auto lleva una carga considerable o al remolcar. También puede utilizarse antes de curvas o en situaciones en las que sea necesario disminuir la velocidad de manera progresiva.

A diferencia de una caja manual, en un automóvil automático el conductor no realiza directamente cada cambio. La transmisión gestiona las relaciones de marcha de acuerdo con el sistema disponible, aunque algunas funciones permiten seleccionar una marcha más baja para aprovechar la resistencia del motor.
En cualquier caso, el frenado con motor no sustituye el uso del pedal de freno cuando sea necesario detener o reducir rápidamente la velocidad. Su función es complementar el sistema y ayudar a mantener un mayor control del carro.
