Mientras el emprendimiento continúa creciendo en Colombia, el acceso al crédito sigue apareciendo como una de las principales barreras para consolidar pequeños negocios.
En ese escenario, Prospera, el programa de microfinanzas de Banco Santander Colombia, completó cinco años reportando desembolsos superiores a $1,5 billones en microcréditos, dirigidos principalmente a emprendedores, pequeños comerciantes y productores rurales.
El alcance económico del fenómeno resulta relevante, considerando el peso que tienen los pequeños negocios en el país. Según cifras citadas por el programa, las mipymes generan aproximadamente el 67 % del empleo nacional, mientras que durante el primer semestre de 2025 se crearon 173.907 nuevas empresas.
Sin embargo, la permanencia continúa siendo uno de los mayores desafíos: apenas el 32 % de las empresas creadas en 2019 seguían activas cinco años después.
La dificultad para acceder al sistema financiero continúa siendo parte del problema. Datos del Dane muestran que solo el 16,7 % de los micronegocios solicitó crédito durante el último año, mientras que el 44,3 % de quienes no lo hicieron aseguró sentir miedo a endeudarse, lo que refleja barreras que van más allá del acceso formal al sistema financiero.
Según Banco Santander, Prospera ha atendido a más de 241.000 emprendedores y microempresarios, registrando un crecimiento anual cercano al 31,37 %.
Además, aproximadamente el 28 % de los beneficiarios accedió por primera vez a un producto financiero formal, convirtiendo al microcrédito en una puerta de entrada al historial financiero, la formalización y un mayor acceso económico, señaló Diego Duarte, vicepresidente de Microfinanzas de Banco Santander.
El programa también evidencia brechas persistentes. Más del 52 % de los beneficiarios son mujeres, mientras cerca del 27,7 % vive en zonas afectadas por el orden público, regiones donde históricamente el acceso financiero resulta más limitado. Además, la iniciativa tiene presencia en 740 municipios y 25 departamentos.
Más allá de las cifras, el crecimiento del microcrédito vuelve a poner de manifiesto una realidad constante: para miles de pequeños negocios, conseguir financiación continúa siendo tan importante como vender, producir o crecer.