Doce estados y guionistas de Hollywood que impugnaban la compra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount acordaron resolver sus demandas el lunes, allanando así el camino para que la megacombinación de 81.000 millones de dólares llegue a buen término, con algunos nuevos compromisos de la compañía.
Este acuerdo multimillonario transformará radicalmente Hollywood, reuniendo a dos de los cinco grandes estudios restantes, cadenas de televisión clave como CBS y CNN, plataformas de streaming como HBO Max y Paramount+, así como catálogos con décadas de historia que incluyen títulos que van desde Harry Potter hasta Top Gun.
Entre los términos del acuerdo anunciado el lunes por el fiscal general de California, Rob Bonta, quien lideró el caso de los estados, Paramount, propiedad de Skydance, se comprometió a aumentar la producción cinematográfica en los EE. UU., destinar millones de dólares a un fondo para apoyar a los trabajadores desplazados por la fusión y crear un nuevo sistema de supervisión de la independencia editorial de las operaciones informativas de la compañía.
El acuerdo aún necesita la aprobación final de un juez.
El director ejecutivo de Paramount, David Ellison, celebró los términos alcanzados el lunes con los estados y el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos, lo que, según él, supone la “autorización total” para la fusión de su compañía con Warner, reiterando que dicha combinación “construirá un Hollywood más fuerte”.
Sin embargo, los críticos calificaron los términos del acuerdo de demasiado débiles y acusaron a los fiscales generales estatales de ceder ante la presión empresarial. Muchos vieron el litigio como el último obstáculo para evitar que la fusión entre Paramount y Warner se convirtiera en realidad.
Las negociaciones fueron polémicas durante meses y, a pesar de las nuevas medidas correctivas anunciadas el lunes, Bonta y otros fiscales estatales de alto rango que presentaron la demanda dijeron ese mismo día que seguían sin creer que las empresas debieran fusionarse.
La política también ha rodeado gran parte de la búsqueda de Warner por parte de Paramount. Muchos están pendientes de la relación de la multimillonaria familia Ellison con el presidente Donald Trump y del futuro de activos como CNN, a la que la administración republicana prohibió el acceso a la Casa Blanca por lo que Trump calificó de cobertura desfavorable.
La coalición de estados —que, además de California, incluye a Nueva York, un peso pesado en la industria del entretenimiento— presentó una demanda en julio para bloquear la fusión, alegando que “extinguiría la competencia” y reduciría las opciones para los consumidores, en particular para los asistentes a las salas de cine y los clientes de televisión por cable.
En el acuerdo del lunes, los estados afirmaron haber obtenido de Paramount una serie de compromisos “ejecutables por los tribunales”, entre los que se incluyen promesas de aumentar la producción cinematográfica nacional durante los próximos cinco años, invirtiendo al menos 1.500 millones de dólares adicionales, o 300 millones de dólares al año, y de destinar otros 47,5 millones de dólares para ayudar a financiar la formación y el desarrollo profesional de los trabajadores afectados por la fusión.
Paramount también debe cumplir su promesa de estrenar 30 películas al año durante los próximos dos años y 32 películas en cada uno de los tres años siguientes.
Si no lo hace, los estados afirman que deberá desinvertir en Miramax Studios y pagar 30 millones de dólares por cada película no estrenada a los fondos fiduciarios de atención médica y jubilación asociados con el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos y otros sindicatos de la industria.
El acuerdo alcanzado el lunes obliga a la compañía a negociar por separado los contratos de los canales básicos que actualmente pertenecen a Paramount y Warner durante los próximos cinco años. Según los estados, esto contribuirá a mantener bajos los precios para los consumidores.
La compañía también deberá crear un nuevo “consejo editorial de noticias” que supervise las operaciones informativas de CBS y CNN.
En una conferencia de prensa en Los Ángeles, Bonta afirmó que el acuerdo tenía como objetivo “proteger las carreras profesionales de las personas, las vidas que han construido aquí en California y el sustento del que dependen sus familias”, al tiempo que sostuvo que no se trataba de un voto a favor de la fusión.
*Con información de AP.