Ecopetrol atribuyó parte de las dificultades actuales de abastecimiento a las decisiones del gobierno anterior en materia de exploración y producción. Según la compañía, la decisión de no suscribir nuevos contratos limitó las posibilidades de incorporar reservas, mientras los campos existentes registraban una disminución en su producción.
El comunicado señala que el riesgo de un desbalance entre la oferta y la demanda de gas ya había sido advertido antes de 2022. En 2017, la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) proyectó, en su Balance de Gas Natural 2017-2026, un posible déficit a partir de 2024.
Posteriormente, entre el cierre de 2022 y el de 2025, las reservas probadas disminuyeron de 2.817 a 1.717 gigapies cúbicos, mientras que la producción comercializada anual pasó de 392 a 290 gigapies cúbicos, de acuerdo con las cifras de la Agencia Nacional de Hidrocarburos citadas por Ecopetrol.
La empresa también afirmó que, durante ese periodo, se restringieron otras alternativas de exploración. Entre ellas mencionó los Proyectos Piloto de Investigación Integral en yacimientos no convencionales, que, según el comunicado, contaban con licencia ambiental, y la suspensión de la perforación del pozo exploratorio Komodo, previsto para ampliar la exploración costa afuera.
Ecopetrol señaló que declaró desiertos los procesos de evaluación de ofertas para el suministro de gas natural licuado (GNL), con compromisos de compra a cinco años, al concluir que las propuestas recibidas no cumplían las condiciones comerciales necesarias para su adjudicación.
Según la empresa, las ofertas presentadas no garantizaban la competitividad del suministro, la rentabilidad esperada ni un nivel de riesgo aceptable. Además, los precios planteados por los proveedores internacionales no tenían respaldo suficiente en los volúmenes y condiciones de compra que los clientes colombianos estaban dispuestos a comprometer.
Ecopetrol advirtió que aceptar esas propuestas habría implicado asumir obligaciones de compra en el exterior sin una base de ventas compatible con la recuperación de los costos. La compañía también señaló que los sobrecostos podrían trasladarse a los usuarios finales.
Como respuesta, Ecopetrol anunció que buscará fortalecer la producción nacional y acelerar el desarrollo del proyecto Sirius y otros activos estratégicos. Para avanzar, indicó que se requiere desarrollar los hallazgos, gestionar permisos y coordinar la infraestructura necesaria para llevar el gas al mercado.
Los procesos evaluados se habían iniciado durante el gobierno anterior. En el comunicado, Ecopetrol relacionó las dificultades actuales de abastecimiento con la reducción de las reservas y de la producción nacional de gas, así como con las restricciones a la firma de nuevos contratos de exploración y producción.
La compañía también mencionó el aumento de la necesidad de importar gas, cuyos costos incluyen la compra internacional, el transporte marítimo y la regasificación. A esto se suma, según el documento, la competencia con compradores de Europa y Asia y la expectativa de una mayor demanda para generación térmica ante la reducción de la generación hidroeléctrica asociada al fenómeno de El Niño.