En un país cafetero como Colombia, la apuesta de incursionar con una bebida como el té es muy desafiante. Esta ha sido la tarea que desde 2016 viene desarrollando Snova Holdings, el grupo que maneja la marca taiwanesa T4, bajo el modelo de franquicia, y se dedica a la venta de bebidas a base de té.

Consumidores en Colombia alternan bebidas con y sin alcohol: el 82 % consume ambas, según IWSR

“La marca T4 Colombia nació de una iniciativa empresarial impulsada por uno de los socios que conoció la marca T4 en el Reino Unido, su propuesta diferenciada y el proceso de recompra bastante alto por parte de los consumidores”, dice Ralf Gutiérrez, gerente de Snova Holdings.

Su apuesta fue introducir una categoría de bebidas que en Colombia no era muy conocida, el bubble tea, combinando el té con diferentes sabores y texturas. “Se identificó esa oportunidad de introducir un producto innovador, respaldado por una marca internacional”, agrega Gutiérrez.

Se trata de tiendas que se ubican en centros comerciales o en la calle, que Snova tiene bajo dos modelos: “El contrato que tenemos con Taiwán nos permite contar tanto con tiendas propias como franquiciar a personas que quieran invertir en la marca acá en Colombia”.

En 2016, abrió la primera tienda en Bogotá en el centro comercial Parque La Colina. A partir de entonces empezó su crecimiento que, cuatro años después, enfrentó un reto gigantesco: la pandemia. Y como recuerda Gutiérrez, en ese momento se privilegió el crecimiento moderado y la protección de la caja.

El bubble tea es una bebida que usualmente se sirve fría y con perlas saborizadas. Foto: NurPhoto via Getty Images

Ahora, en un escenario pospandemia, inició un proceso de expansión más agresivo, ampliando la presencia en Bogotá y llegando a ciudades como Medellín y Barranquilla. Hoy cuenta con 34 tiendas en otras ciudades como Cali y Villavicencio. Y espera llevar esa cifra a 37, al cierre de este año.

Para 2025 registró ingresos operacionales por 16.000 millones de pesos y espera para este año estar en 19.000 millones.

El objetivo es llegar a otras ciudades y en el radar están Bucaramanga, Pereira y Armenia, en el corto plazo.

“En el largo plazo esperamos tener la oportunidad de una incursión internacional y extender el mercado del bubble tea a otros países cercanos como Panamá y Ecuador. En esta primera etapa, esperamos tener alrededor de 30 tiendas adicionales en el corto plazo, pero en el largo plazo esperamos contar con 100 puntos de venta no solo en Colombia, sino también en otros países”, dice Gutiérrez.

En la búsqueda de recursos, la empresa llegó a a2censo, el instrumento de la Bolsa de Valores de Colombia, que apalanca a las pymes en sus procesos de crecimiento.

Bajo esta figura, ha alcanzado recursos por unos 3.000 millones de pesos.

“Estamos en una nueva fase de expansión y, como mencionaba, buscamos abrir 30 nuevas tiendas, en el corto plazo, propias o con franquicias; y en el largo plazo poder abrir tiendas a nivel internacional y, en tal medida, vemos que a2censo puede ser una gran aliada para llegar a estos recursos”, puntualiza Gutiérrez.