El mercado del ron atraviesa una etapa de transformación impulsada por cambios en los hábitos de consumo y una mayor atención a factores como el origen, el proceso de elaboración y el tiempo de añejamiento.
En Colombia, el volumen de esta bebida pasó de aproximadamente 23 millones de litros en 2021 a 26 millones en 2025, lo que representa un crecimiento cercano al 13 % en cuatro años.
El comportamiento de la categoría hace parte de una expansión más amplia del mercado colombiano de bebidas espirituosas, que pasó de cerca de 105 millones a 133 millones de litros entre 2021 y 2025, un aumento aproximado del 27 %.
En el mismo periodo, el whisky creció de 13 millones a 18 millones de litros, mientras que el tequila y el mezcal pasaron de cerca de un millón a dos millones de litros.
En el ámbito internacional, las proyecciones de mercado señalan que la categoría del ron podría crecer cerca de $ 7.000 millones de dólares adicionales entre 2025 y 2030, con una tasa anual compuesta cercana al 5 %. Este escenario está relacionado con una tendencia hacia consumos más pausados y con mayor interés por las características del producto.
“El cambio más importante que estamos observando es que el consumidor ya no busca simplemente tomar ron; quiere vivir una experiencia. Las nuevas generaciones están más interesadas en la calidad, el origen, el añejamiento y la historia detrás de lo que consumen”, afirmó Hugo Álvarez, maestro ronero de la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia.
Según Álvarez, la categoría ha pasado de una dinámica enfocada en el volumen hacia una en la que tienen mayor relevancia el disfrute, la moderación y el valor asociado a cada ocasión de consumo.
En el marco del Día Internacional del Ron, la industria identifica cambios en los espacios donde se consume esta bebida. A las celebraciones tradicionales se suman reuniones entre amigos, experiencias gastronómicas, coctelería, música y encuentros en espacios privados, con consumidores jóvenes interesados en mezclas, sabores y nuevas formas de preparación.
Para los próximos años, la expectativa es que el crecimiento del ron esté más asociado al valor que al volumen, con oportunidades para productos añejos, ediciones especiales y referencias diferenciadas por su origen y proceso de elaboración.
“Un buen ron no se explica solamente por sus años. El tiempo es fundamental, pero también importan la materia prima, la madera, la destilación, la mezcla y el perfil sensorial que se quiere conseguir”, explicó Álvarez.