El auge de los viajes y los grandes eventos internacionales no solo está moviendo el turismo, también está abriendo nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes.
Así lo advierte Norton, líder global en ciberseguridad, que identificó una modalidad de fraude cada vez más sofisticada dirigida a viajeros que ya han hecho reservas de hotel.
Se trata del llamado “secuestro de reservas” (Reservation Hijack Scam), una estafa que, según los especialistas, marca un cambio frente a esquemas tradicionales como el phishing.
En este caso, los delincuentes utilizan información real de reservas como el nombre del hotel, fechas del viaje o incluso datos asociados al pago para suplantar comunicaciones legítimas y engañar a las víctimas.
De acuerdo con los investigadores, el ataque ocurre en un momento clave: después de que el usuario confirma su alojamiento.
Es ahí cuando los estafadores contactan a los viajeros a través de canales que parecen oficiales, incluso dentro de plataformas reconocidas como Booking.com, lo que incrementa la credibilidad del engaño.
“Lo que hace que esta estafa sea especialmente peligrosa es el nivel de personalización”, explica Iskander Sanchez-Rola.
Según el experto, el uso de datos reales hace que los mensajes parezcan auténticos y lleven a los usuarios a actuar con rapidez, especialmente en temporadas de alta demanda o durante eventos masivos.
Las señales de alerta incluyen solicitudes de pago urgentes relacionadas con reservas ya confirmadas, mensajes enviados desde canales aparentemente oficiales y comunicaciones altamente personalizadas. Este tipo de fraude, advierten, está en aumento a medida que crece la actividad turística.
Pero el “secuestro de reservas” no es la única amenaza. Norton también advierte sobre otras prácticas comunes en contextos de viajes y eventos: sitios maliciosos que manipulan resultados de búsqueda (envenenamiento SEO), cuentas falsas en redes sociales que ofrecen promociones engañosas, concursos fraudulentos para recolectar datos personales y la venta ilegal de entradas que explota el temor de quedarse por fuera de eventos populares.
Frente a este panorama, los expertos insisten en la prevención como principal defensa. Recomiendan desconfiar de solicitudes de pago inesperadas, verificar siempre el origen de los mensajes incluso dentro de plataformas conocidas y evitar hacer clic en enlaces sospechosos.
También advierten sobre la importancia de realizar compras únicamente a través de canales oficiales, revisar cuidadosamente las direcciones web y no transferir dinero a cuentas personales de terceros.
Adicionalmente, sugieren activar mecanismos de seguridad como la autenticación en dos factores (2FA), utilizar contraseñas seguras y proteger las conexiones digitales, especialmente al realizar transacciones en línea.
La recomendación es clara, la atención a los detalles puede marcar la diferencia entre un viaje tranquilo y una experiencia afectada por el fraude digital.