El mercado laboral formal en Colombia cerró 2025 con señales mixtas. Aunque logró recuperarse hacia el final del año, el crecimiento fue marginal.
Según el informe ‘Pulso a la Formalidad’ de Asocajas, el número de trabajadores dependientes afiliados al sistema de compensación familiar aumentó apenas 0,31 % frente a 2024, lo que equivale a cerca de 25.752 nuevos empleos formales sobre una base superior a 8 millones.
El dato refleja una desaceleración en la generación de empleo con prestaciones completas, a pesar de que el año mostró una recuperación progresiva.
Durante el primer trimestre, el empleo formal cayó 1,48 %, y aunque la contracción se redujo en el segundo trimestre (-0,55 %), solo a partir de la segunda mitad del año se observó una tendencia positiva. El tercer trimestre registró un crecimiento de 1,34 % y el cuarto cerró con un aumento de 1,90 %.
En términos absolutos, el número de afiliados pasó de 8,29 millones al inicio de 2025 a 8,59 millones al cierre, lo que evidencia una mejora gradual, pero insuficiente para mostrar un dinamismo sólido en el empleo formal.
Uno de los factores que explica este comportamiento es la estructura empresarial. Aunque el número de empresas aportantes creció 3,14 % (más de 21.500 nuevas), la mayoría corresponde a micro y pequeñas empresas con baja capacidad de generación de empleo.
En contraste, las grandes compañías, que representan apenas el 0,6 % de los empleadores, concentran el 46 % de los aportes al sistema, lo que resalta su peso en la sostenibilidad del empleo formal.
A nivel sectorial, el principal impulso provino del sector público. Las actividades de administración pública y seguridad social (CIIU 84) lideraron el crecimiento tanto en afiliados como en aportes dentro de las cajas de compensación. También destacaron el comercio y los servicios de salud como motores de la formalización.
Sectores como los servicios temporales de empleo, las obras de ingeniería civil y los servicios de apoyo minero registraron caídas en su base de trabajadores formales, lo que evidencia ajustes en segmentos clave de la economía.
El panorama regional también mostró contrastes. Mientras departamentos como Chocó (+5,9 %), Risaralda (+3,5 %) y Quindío (+3,2 %) lideraron el crecimiento, regiones clave como Bogotá (-0,9 %) y Valle del Cauca (-1,2 %) registraron retrocesos. Dado su peso en el empleo nacional, estas caídas actuaron como un freno importante para el resultado agregado del país.
“El empleo formal resistió y mostró una recuperación progresiva durante la segunda mitad del año”, señaló Adriana Guillén, presidenta de Asocajas, al destacar que el informe permite identificar con mayor precisión las dinámicas del mercado laboral con protección social.
En conjunto, los resultados muestran un mercado laboral formal que logra sostenerse, pero con señales de fragilidad. El crecimiento moderado, la concentración en grandes empresas y las brechas regionales reflejan los retos estructurales que aún enfrenta la formalización en Colombia.