El aumento del salario mínimo para 2027 comienza a generar diferencias entre los representantes de los trabajadores y los gremios empresariales en Colombia.
Mientras algunos sectores económicos consideran que el incremento debería ubicarse entre el 8 % y el 9,5 %, desde el movimiento sindical se ha planteado solicitar un alza del 38,5 %.
Aunque las posiciones ya empiezan a conocerse, las negociaciones formales entre el Gobierno nacional, los empresarios y las centrales obreras comenzarían a finales de noviembre o durante las primeras semanas de diciembre, cuando se instale la mesa tripartita de concertación salarial.
Inicialmente, la instalación estaba prevista para el 25 de noviembre, pero se ha conocido la posibilidad de adelantarla al 18 de noviembre. Sin embargo, este cambio de calendario todavía está pendiente de confirmación oficial por parte del Ministerio del Trabajo.
La discusión será determinante para millones de trabajadores colombianos, pues el porcentaje que se acuerde o decrete definirá el ingreso básico que comenzará a regir desde el primero de enero de 2027.
¿Cuánto proponen aumentar los empresarios el salario mínimo de 2027?
Desde el sector empresarial, las propuestas conocidas apuntan a un incremento de un solo dígito. Algunos representantes gremiales consideran que el ajuste debe tener en cuenta la inflación, la productividad laboral y la capacidad de las empresas para asumir mayores costos de contratación.
Entre las posiciones planteadas se encuentra la de Camilo Sánchez, presidente de Andesco, quien ha defendido un aumento calculado a partir de la inflación y la productividad, con un margen adicional. Bajo este escenario, el incremento podría ubicarse entre el 8 % y el 9,5 %.
Por su parte, Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, considera que el ajuste no debería superar el 8 %. Otras estimaciones empresariales también se mueven alrededor de estos porcentajes, aunque las propuestas definitivas deberán presentarse durante la concertación.
Si se aprobara un incremento del 8 %, el salario mínimo actual, de $1.750.905, subiría aproximadamente $140.072 y quedaría en $1.890.977 mensuales.
En caso de que el aumento fuera del 9 %, el trabajador recibiría cerca de $1.908.486, mientras que con un ajuste del 9,5% el salario básico llegaría a aproximadamente $1.917.241. Estos cálculos no incluyen el auxilio de transporte.
Sindicatos buscan un aumento del 38,5 % para 2027
Una de las propuestas que más ha llamado la atención es la del sector sindical, desde donde se ha planteado solicitar un incremento del 38,5 %.
El planteamiento fue expuesto por Fabio Arias, expresidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), quien argumenta que es necesario avanzar en el cierre de la brecha entre el salario mínimo actual y el concepto de salario mínimo vital.
Según la explicación presentada por el dirigente sindical, la solicitud contempla recuperar una diferencia de 32 puntos porcentuales y sumar una inflación estimada del 6,5 %.
Si esta propuesta llegara a aprobarse, el salario mínimo pasaría de $1.750.905 a aproximadamente $2.424.003 mensuales. Esto representaría un incremento cercano a los $673.098 frente al ingreso básico vigente, sin contar el auxilio de transporte.
La propuesta sindical está considerablemente por encima de las estimaciones empresariales, por lo que se anticipa una discusión compleja cuando comiencen las reuniones formales.
¿Qué factores definirán el aumento del salario mínimo en Colombia?
Además de las propuestas de empresarios y trabajadores, la decisión deberá considerar el comportamiento de la economía colombiana y las condiciones del mercado laboral.
La inflación será uno de los principales referentes, debido a su efecto sobre el costo de vida y la capacidad de compra de los hogares. También se tendrá en cuenta la productividad, que permite evaluar el rendimiento de la actividad económica y sirve como uno de los criterios técnicos para establecer el incremento.
Los empresarios han insistido en la importancia de evitar que un aumento elevado genere presiones adicionales sobre los costos de contratación y la generación de empleo formal. Por su parte, los sindicatos defienden un incremento que permita mejorar los ingresos de los trabajadores y recuperar su poder adquisitivo.