La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) planteó cuatro acciones que considera clave para que el próximo Gobierno fortalezca la competitividad del sector aéreo colombiano, una industria que hoy genera más de 90.000 empleos directos, aporta el 0,8% del PIB nacional y tiene un impacto económico de US$15.500 millones, equivalente al 4,3 % del producto interno bruto si se tiene en cuenta su encadenamiento productivo.
La primera propuesta apunta a reducir la carga tributaria sobre los pasajeros. Según el gremio, el 51,3% del precio de un tiquete internacional corresponde a impuestos y tasas, mientras que en los vuelos nacionales esa proporción alcanza el 28,4%. Como medida, plantea disminuir al 5% el IVA para los tiquetes aéreos y el combustible de aviación con el fin de estimular la demanda y ampliar la conectividad.
La segunda prioridad está relacionada con la infraestructura aeronáutica y aeroportuaria. IATA considera necesario fortalecer los sistemas de navegación aérea, completar la planta de controladores de tránsito aéreo de la Aeronáutica Civil, optimizar la infraestructura existente y culminar las obras críticas en aeropuertos para responder al crecimiento del transporte de pasajeros y carga. También recomienda priorizar la aviación comercial en las horas de mayor demanda en el Aeropuerto El Dorado y mejorar la coordinación entre el Ministerio de Transporte, la Aerocivil y la industria.
Como tercera oportunidad, la organización propone establecer un régimen especializado para las Asociaciones Público-Privadas (APP) en aeropuertos, que permita activar inversiones conforme aumente la demanda y garantice estándares internacionales de servicio. Asimismo, plantea que las nuevas concesiones incorporen proyecciones robustas de tráfico, expansión anticipada de la capacidad aeroportuaria y procesos de consulta con aerolíneas, operadores y pasajeros.
La cuarta recomendación busca impulsar una industria nacional de combustibles sostenibles de aviación (SAF). De acuerdo con IATA, desarrollar este mercado contribuiría a la descarbonización del transporte aéreo, al tiempo que atraería inversión, generaría empleo y abriría nuevas cadenas de valor, permitiendo que Colombia se consolide como un referente regional en la producción y exportación de estos combustibles. Para ello, considera necesario establecer reglas claras de certificación y una política de incentivos para la producción nacional.
Sobre esto, Paula Bernal, Country Manager de IATA afirmo que “Colombia tiene una oportunidad única para consolidar el transporte aéreo como un motor de competitividad, conectividad y desarrollo socioeconómico. Un entorno regulatorio más favorable, una infraestructura moderna y el impulso a los combustibles sostenibles de aviación serán fundamentales para lograrlo. Alcanzar este potencial requiere una visión compartida y un trabajo articulado entre el Gobierno y la industria.”