El mercado de vivienda en Colombia perdió impulso durante el tercer trimestre de 2026. Entre julio y septiembre se iniciaron apenas 25.632 viviendas, la cifra trimestral más baja en 16 años, mientras las ventas retrocedieron 20,6 % frente al mismo periodo del año anterior, según el balance de vivienda de octubre de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercados de Bancolombia.
El deterioro de las iniciaciones se concentra principalmente en la vivienda de interés social (VIS), que registró una contracción del 16 % en lo corrido del año hasta septiembre y volvió a niveles observados en 2017. Por su parte, las iniciaciones de vivienda no VIS cayeron 0,2 % en el acumulado anual, aunque este segmento alcanzó un mínimo histórico trimestral de 9.300 unidades.
La VIS representa cerca del 65 % de las iniciaciones del mercado, por lo que su comportamiento determina buena parte del resultado general del sector.
En materia de ventas, durante el tercer trimestre se comercializaron aproximadamente 37.600 viviendas, un descenso del 20,6 % anual. La caída fue generalizada, pero más pronunciada en el segmento no VIS, cuyas ventas disminuyeron 28,4 %, frente a una reducción del 17 % en la VIS. Además, las ventas permanecen 29,6 % por debajo de los niveles de 2022.
El informe señala que la recuperación dependerá de una mayor confianza de los hogares y de certidumbre sobre los subsidios, condiciones que pueden influir en las decisiones de compra y en el desarrollo de nuevos proyectos.
Por otro lado, las renuncias disminuyeron 31,1 % anual, con una mayor reducción en no VIS. Sin embargo, este comportamiento no necesariamente refleja una mejora en la capacidad de compra de los hogares.
En cuanto al salario mínimo, el informe resalta que su incremento continúa presionando los costos. En construcción, se mantiene la tendencia al alza y se espera un incremento del 7,9 % para el cierre de 2026. La presión se expresa principalmente en la mano de obra y los servicios generales, que representan el 20,4 % y 21,9 % del ICOCED, y registran incrementos del 14,2 % y 8,9 %.
La situación es aún más compleja en las zonas afectadas por el terremoto. En el tercer trimestre, las iniciaciones de vivienda en el Valle del Cauca cayeron 65,7 % anual y las ventas disminuyeron 24,9 %. En el Eje Cafetero, las contracciones fueron del 23,3 % y 31,4 %, respectivamente.
El informe también identifica efectos sobre los arriendos, especialmente en Pereira. En agosto, el arriendo efectivo aumentó 1,46 % frente al mes anterior, casi cuatro veces el promedio nacional, lo que amplía la brecha ya existente antes del terremoto.
Por último, el informe hace énfasis en que el desplazamiento de trabajadores hacia zonas afectadas por el terremoto disminuye la oferta laboral en otras ciudades del país y genera presiones adicionales sobre los costos.