El reconocido Colegio Refous, a través de su vocero y representante legal, Felipe Jenagros, anunció en días pasados una situación problemática que enfrenta desde hace un buen tiempo y que ha generado múltiples preguntas en el sector educativo. Aseguró que la institución solicitó ante la Superintendencia de Sociedades acogerse a un proceso de reorganización empresarial.
Sin embargo, Jenagros envió un mensaje de calma a la comunidad educativa y a la opinión pública, desmintiendo algunas versiones que han surgido alrededor de la situación, como, por ejemplo, que el colegio se encuentra en insolvencia, afirmación que no es cierta, dado que este es un proceso distinto al de la reorganización empresarial, que es en el que se encuentra actualmente la institución, con años de tradición en el país.
SEMANA habló con Felipe Jenagros, para entender más sobre el momento que afronta la institución, qué está sucediendo y cuál es el panorama tras la situación financiera de la institución.
SEMANA: ¿Cuál es la situación que vive el colegio actualmente?
Felipe Jenagros (F. J.): Lo primero es que el colegio continúa con normalidad. Las clases, las actividades y todos los servicios que prestamos, todo continúa con plena tranquilidad. Sin embargo, hace 10 años, que murió mi abuelo, el fundador del colegio, mi primo toma las riendas del colegio y realizó una labor importante que era modernizar y atender la infraestructura.
En esta labor por mejorar las condiciones se llevaron varias inversiones desde entonces. Luego llega pandemia en 2020, que nos obligó implementar adicionales. Nosotros no teníamos electricidad en todos los salones y tuvimos que llevar redes eléctricas a todos. Poner cobertura de internet por la alternancia y todo este proceso se vino sorteando desde hace 10 años.
Llegamos a este momento, pero hay que organizar la casa y precisamente por ello es esta decisión de entrar en reorganización para garantizar nuestra continuidad y poder pagarles a todos nuestros proveedores las deudas.
SEMANA: ¿Cómo se desarrolla el contexto financiero del colegio actualmente?
F. J.: Al igual que todas las instituciones educativas, hemos visto una reducción en la población de estudiantes, dado por la misma reducción de la natalidad en Colombia. Entonces, mantener gastos similares con menos admisiones desequilibra toda la balanza y el ejercicio financiero, lo que nos obliga a acudir a estos mecanismos.
SEMANA: ¿Cómo esperan que se dé el proceso de reorganización?
F. J.: Ya va a comenzar el siguiente paso, que sería entrar en la negociación con nuestros proveedores y acreedores y ya eso, digamos, bajo el ojo de la Superintendencia es una garantía para todos, es una tranquilidad para todos porque estamos siendo acompañados por la SIC y garantiza un buen desenlace para todos.
SEMANA: ¿Qué opina la comunidad educativa, los padres de familia y los estudiantes?
F. J.: Esto ha sido uno de los temas más gratos. La comunidad nos acogió de la mejor forma. No han parado los mensajes de apoyo de todos los profesores, de padres de familia, de exalumnos y de alumnos. Nos sentimos realmente acogidos y acompañados en este proceso, por lo que seguimos adelante todos los días y nos seguimos proyectando a unos años más.
SEMANA: ¿Cuántos estudiantes tienen actualmente y cuántas personas conforman el cuerpo de profesores?
F. J.: En este momento estamos cerca de los 1.500 estudiantes y contamos con un equipo de 150 profesores.
SEMANA: ¿Se han visto golpeados por temas económicos, como la reciente alza del salario mínimo?
F. J.: Realmente nosotros a nuestros empleados los tenemos con muy buenas condiciones laborales, entonces, tenemos realmente muy pocos casos de salario mínimo, por lo que no nos vemos afectados por este aspecto.