A ocho días del terremoto que afectó diferentes regiones del país, el Ministerio de Educación avanza en la consolidación del balance de daños y en la puesta en marcha de medidas para garantizar la continuidad del servicio educativo.
A través de la Directiva 009, la ministra de Educación Nacional, Viviane Morales, presentó las orientaciones para proteger a la comunidad educativa y responder a las afectaciones provocadas por la emergencia.
Según el balance preliminar, se han reportado daños en sedes educativas de 19 departamentos, con mayores afectaciones en zonas como Chocó, Valle del Cauca, Tolima, Turbo, Cali, Quibdó, Pereira y Buenaventura.
Sin embargo, el diagnóstico continúa en construcción, debido a que en territorios como Chocó, Risaralda y Valle del Cauca la magnitud de la emergencia ha dificultado el levantamiento detallado de información.
Uno de los principales desafíos es atender a los más de 400.000 estudiantes cuya matrícula se encuentra afectada. Para ellos, el Ministerio prepara diferentes alternativas de continuidad educativa.
En las zonas con conectividad plena se implementarán planes de virtualidad utilizando los contenidos y materiales digitales disponibles. En los lugares donde la conectividad sea limitada, se habilitarán albergues educativos con infraestructura satelital para reunir a los estudiantes y facilitar el acceso a las clases.
La estrategia también contempla subsidios para planes de datos y una campaña para determinar la cantidad de tabletas necesarias en los departamentos afectados, priorizando a los estudiantes que más las requieren.
A esto se suma la adecuación de la modalidad de atención del Programa de Alimentación Escolar y la prestación de primeros auxilios psicológicos para acompañar a niños, niñas y jóvenes durante la emergencia.
El Ministerio anunció, además, la activación del programa de tutores PTAFI. Los 6.000 tutores disponibles en el país podrán desplazarse hacia las zonas más afectadas para apoyar la prestación del servicio educativo, especialmente en contextos rurales donde las dificultades de acceso pueden ser mayores.
Morales aseguró que el Gobierno trabaja de manera permanente para responder a la emergencia y recuperar progresivamente la normalidad educativa. El Icetex, por su parte, prepara un plan de contingencia y subsidios para estudiantes afectados.
La prioridad, señaló la ministra, es que ningún estudiante quede por fuera del sistema educativo.
Mientras continúa el diagnóstico de la infraestructura, las autoridades educativas buscan implementar soluciones diferenciadas para las zonas urbanas y rurales, con el propósito de reanudar las actividades académicas lo antes posible y garantizar el derecho a la educación en medio de la emergencia.