Ante las afectaciones ocasionadas por el sismo registrado el pasado 10 de agosto, la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) explicó cuáles son los seguros que pueden proteger a los propietarios y copropiedades frente a los daños ocasionados por un terremoto.
Uno de los principales mecanismos de protección es el seguro asociado a un crédito hipotecario. Los inmuebles hipotecados a favor de entidades financieras deben contar, durante la vigencia del crédito, con un seguro contra incendio y terremoto.
En caso de un siniestro, la entidad financiera recibe la indemnización correspondiente al saldo de la deuda y el asegurado obtiene el excedente, de acuerdo con el valor asegurado del inmueble. Para reportar daños, el propietario debe comunicarse con la entidad financiera o la compañía de seguros.
También está el seguro obligatorio de bienes comunes, que aplica a edificios y copropiedades sometidos al régimen de propiedad horizontal.
Esta póliza debe proteger los bienes comunes frente a incendio y terremoto. Los propietarios pueden consultar con el administrador de la copropiedad cuál es la aseguradora y solicitar la activación del proceso correspondiente. Además, Fasecolda señala que es posible verificar la existencia de este seguro a través del Registro Único de Seguros (RUS).
Otra alternativa es el seguro voluntario de hogar, que puede proteger la vivienda frente a terremoto e incendio, según las condiciones y el valor asegurado contratados.
Estas pólizas también pueden incluir coberturas adicionales para muebles, enseres, equipos eléctricos y electrónicos, computadores, televisores, neveras y bicicletas, entre otros bienes. Algunas compañías ofrecen, además, servicios asistenciales para el hogar.
Fasecolda recomienda identificar primero qué seguro tiene contratado cada inmueble y comunicarse directamente con la aseguradora para reportar la afectación y conocer el procedimiento de reclamación. Las compañías del sector activaron sus protocolos de atención para acompañar a los asegurados.
Además de las pólizas relacionadas con la vivienda, un terremoto puede activar otros seguros, como los de vida, salud, riesgos laborales, exequiales, vehículos y contenidos del hogar, dependiendo de las afectaciones y de las coberturas contratadas.