La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) informó que las compañías de seguros activaron sus protocolos de atención tras el sismo registrado este lunes, 10 de agosto, en diferentes regiones del país, que, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), tuvo una magnitud de 7,4, una profundidad de 96 kilómetros y su epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó.

Según el comunicado, el movimiento telúrico fue sentido en gran parte del territorio nacional y generó afectaciones en más de 400 municipios. Ante la emergencia, las aseguradoras pusieron en marcha las acciones previstas para atender a sus asegurados frente a eventos catastróficos y apoyar las labores de las autoridades.
“En estos momentos, la prioridad es la seguridad y el bienestar de las personas. Desde el sector asegurador hemos activado nuestros canales y protocolos de atención para acompañar a los asegurados, orientarlos y facilitar el reporte de posibles daños. La industria aseguradora está preparada para acompañar a los colombianos en el proceso de recuperación y reconstrucción”, afirmó Gustavo Morales, presidente ejecutivo de Fasecolda.
El gremio indicó que, a través de su protocolo de actuación, comenzó a recopilar información relacionada con el evento. Los primeros datos corresponden a inmuebles asegurados contra terremoto en las zonas con mayor incidencia del sismo.
De acuerdo con las cifras preliminares, en Colombia existen 2.258.594 riesgos asegurados por terremoto. En los 105 municipios de siete departamentos identificados como zonas de alta afectación se contabilizan 442.514 riesgos asegurados.
De ese total, 277.308 corresponden a hogares, 8.510 a copropiedades, 128.359 a riesgos privados y 28.337 a riesgos públicos.

Estos últimos incluyen parte de la infraestructura crítica, como hospitales y colegios. Fasecolda aclaró que las cifras corresponden a inmuebles asegurados y no significan necesariamente que hayan sufrido daños por el sismo.

Para presentar una reclamación, el gremio recomendó a los asegurados priorizar su seguridad, seguir las instrucciones de las autoridades y comunicarse directamente con su compañía mediante sus líneas telefónicas, páginas web, aplicaciones o puntos de atención.
También aconsejó registrar los daños mediante fotografías o videos, siempre que esto no implique riesgos, y evitar reparaciones definitivas o desechar elementos afectados antes de recibir instrucciones de la aseguradora, salvo que sea necesario para proteger la vida, prevenir nuevos daños o cumplir órdenes de las autoridades.
