Durante años, consultar la historia crediticia estuvo asociado principalmente con la solicitud de préstamos, la financiación de compras o el acceso a nuevos productos financieros.
Sin embargo, en un entorno digital donde aumentan los riesgos de fraude, esta práctica se ha transformado en una herramienta de prevención que permite detectar a tiempo posibles casos de suplantación de identidad.
De acuerdo con el Fondo de Garantías, revisar periódicamente la información crediticia ayuda a identificar señales de alerta como cobros desconocidos, consultas no autorizadas, créditos abiertos sin consentimiento o productos financieros que no corresponden con la actividad real del titular. Esta revisión permite actuar rápidamente y proteger la identidad financiera de los ciudadanos.
El panorama del fraude en Colombia evidencia la importancia de fortalecer estos hábitos de prevención. Según datos de DataCrédito Experian, el 36,6 % de las personas asegura haber sido víctima directa de fraude durante el último año, mientras que el 61,1 % afirma conocer a alguien cercano que también ha enfrentado una situación similar.
Entre las modalidades más frecuentes se encuentran las estafas en compras en línea o phishing, los fraudes digitales mediante enlaces maliciosos, el uso indebido de tarjetas de crédito y la suplantación de identidad.
“Cuidar la identidad personal también es cuidar la posibilidad de acceder al crédito formal. Cuando una persona revisa su historia crediticia y actúa a tiempo frente a una alerta, está protegiendo su buen nombre financiero y su capacidad de acceder a futuras oportunidades dentro del sistema formal”, señaló David Bocanument, presidente de FGA Fondo de Garantías.
Además del impacto sobre la información financiera, los fraudes pueden representar importantes pérdidas económicas. Un reporte citado en el comunicado señala que entre los consumidores colombianos que perdieron dinero por fraude digital durante el último año, la pérdida mediana alcanzó los 5,8 millones de pesos.
Asimismo, muchas suplantaciones están relacionadas con la apertura de productos, servicios o créditos a nombre de personas que no realizaron dichas solicitudes.
Por esta razón, FGA Fondo de Garantías recomienda incorporar la revisión del historial crediticio como una práctica periódica, similar a otras medidas de seguridad personal.
Ante señales como obligaciones desconocidas, mensajes sobre créditos no solicitados, consultas extrañas en el historial o dificultades injustificadas para acceder a productos financieros, la recomendación es contactar a la entidad involucrada, presentar los reclamos correspondientes y solicitar la corrección de la información.