Este año se abre una puerta significativa para que muchas mujeres en Colombia puedan acceder a la pensión de vejez sin haber cumplido con el requisito tradicional de cotizar 1.300 semanas.
El cambio se sustenta en lo establecido por la Ley 2381 de 2024, que introdujo la reforma al sistema pensional y fijó una reducción progresiva del número de semanas requeridas para que las mujeres accedan a la pensión en Colpensiones, una disposición que actualmente está bajo revisión de la Corte Constitucional como parte del control automático de la norma.
El ajuste reconoce que las condiciones laborales y de mercado han afectado de forma desigual a las mujeres, quienes, a lo largo de su vida laboral, han enfrentado más barreras para cumplir con los requisitos mínimos para pensionarse.
De acuerdo con las disposiciones que entran en vigencia este año, las mujeres podrán solicitar la pensión de vejez con 1.250 semanas cotizadas, en vez de las 1.300 exigidas antes. Esta reducción no es estática: el plan contempla una disminución progresiva de las semanas requeridas, hasta llegar a 1.000 semanas en 2036.
Este cronograma escalonado busca reflejar la realidad del mercado laboral femenino en Colombia, donde muchas mujeres trabajan en empleos informales, con cambios frecuentes de empleo o estancias fuera de la fuerza laboral por razones de cuidado familiar, lo que limita su capacidad de cotizar regularmente.
Además de reducir las semanas necesarias, la normativa contempla un mecanismo de bonificación: por cada hijo registrado en su historial laboral, una mujer puede sumar 50 semanas adicionales, hasta un máximo de tres hijos. Esto crea un incentivo que reconoce el trabajo no remunerado y las brechas de género históricas en el sistema de pensiones.
A pesar de que esta medida representa un avance en la inclusión de género dentro del sistema pensional, acceder a la pensión con menos semanas no implica necesariamente una pensión más alta.
De hecho, dado que la mesada pensional se calcula con base en el monto y tiempo de cotización, quienes se pensionen con menos semanas podrían recibir un monto menor al de quienes cotizaron más tiempo.
Otro elemento clave es que estos beneficios aplican dentro del marco de la reforma pensional que está en discusión y que, al ser revisada por la Corte Constitucional, podría sufrir ajustes antes de su implementación definitiva.
En todo caso, se abre una oportunidad para que más mujeres especialmente aquellas que no han logrado cumplir con las semanas completas de cotización bajo el esquema tradicional puedan acceder al derecho pensional, con un requisito adaptado a realidades laborales más flexibles o interrumpidas.