A dos años del fallecimiento del maestro Egidio Cuadrado, su familia se encuentra en medio de una polémica tras anunciar la subasta de uno de los acordeones que pertenecieron al reconocido músico.
La decisión ha despertado una ola de reacciones entre sus seguidores y admiradores, quienes han expresado opiniones divididas frente a la iniciativa. Mientras algunos respaldan a sus familiares y consideran válida la decisión, otros han manifestado su inconformidad y lanzado fuertes críticas, cuestionando las razones detrás de la subasta de un instrumento que representa parte del legado musical del artista.
Ante esta situación, su hija Katherine Arias optó por romper el silencio y aclarar la verdad detrás de esta iniciativa, revelando detalles poco conocidos sobre la trayectoria artística de su padre.
A través de un video que ha circulado en redes, la mujer afirma que cada opinión la han recibido con profundo respeto y agradecen, de antemano, “la forma en que defienden y aman la memoria de mi padre”.
Sin embargo, reconoció que es momento de abrir su realidad y aceptar que requieren este tipo de iniciativas para obtener recursos económicos, ya que el artista nunca tuvo un sueldo vitalicio y tampoco dejó una pensión, a pesar de haber sido acordeonero por más de 30 años de Carlos Vives.
“Solemos pensar que la fama equivale a abundancia, pero Egidio Cuadrado fue ante todo un obrero del folclor, un trabajador incansable que construyó su camino nota a nota, él no tuvo un sueldo fijo vitalicio, ni una pensión de retiro y créanme, él amaba tanto su arte que lo hubiera hecho gratis solamente por amor”, comentó Katherine.
Además, aclaró que estos recursos que buscan obtener con la subasta no es precisamente para ellos, sus hijos, sino para su madre, “la mujer que estuvo a su lado en los triunfos y en el silencio de sus días más difíciles”.
Por eso, defendió su decisión aclarando que “no es un acto de desamor”, sino un gesto que hasta él mismo se hubiera atrevido a tener para cuidar a su esposa.
“Tenemos para decirles que mucho tiempo antes de enfermarse, los escenarios se habían pausado para él. Tras su partida, las limitadas regalías quedaron atrapadas en un proceso administrativo largo e incierto, mientras que sus años de quebranto de salud consumieron poco a poco los ahorros del hogar”, precisó.
Teniendo en cuenta esto, Katherine recalcó que su intención como familia nunca ha sido mercantilizar la memoria del maestro Egidio Cuadrado, “sino de cuidar con dignidad a la mujer del proceso y su compañera de vida”, por lo que agradeció a quienes comprenden su decisión y evitan juzgar sin conocer su historia.