La emergencia provocada por el fuerte movimiento telúrico registrado el lunes 10 de agosto generó preocupación en diferentes zonas de Colombia. El sismo, cuya magnitud fue de 7,4, se sintió con intensidad en varios puntos del territorio nacional y llevó a numerosos ciudadanos a salir de sus viviendas, lugares de trabajo y otros establecimientos como medida preventiva.
Luego de conocerse el fenómeno, los organismos de socorro desplegaron operativos para revisar las zonas afectadas y determinar posibles daños en edificios, casas y otras estructuras. Las autoridades comenzaron a recopilar información sobre las consecuencias del movimiento mientras avanzaban las labores de evaluación.
Cali se convirtió en uno de los principales focos de atención durante la jornada, debido a los reportes relacionados con daños estructurales y al posible atrapamiento de personas tras el desplome de algunas edificaciones. Los equipos de emergencia concentraron esfuerzos en las zonas donde se requerían labores de búsqueda y rescate.
En medio de la situación, la respuesta del presidente Abelardo De La Espriella también empezó a generar cuestionamientos. Parte de las críticas estuvieron relacionadas con las decisiones adoptadas por el Gobierno frente al manejo de la emergencia, especialmente por la determinación de no aceptar ofrecimientos de ayuda internacional provenientes de determinados países.
La postura del mandatario generó debate en redes sociales y entre distintos sectores, que comenzaron a evaluar desde diferentes perspectivas la manera en que se está gestionando la crisis derivada del terremoto.
Uno de los que tomó la palabra fue Piter Albeiro, quien defendió al mandatario y expresó una opinión “impopular” con respecto a estas ayudas que pedían algunos. El empresario mencionó que pocos ayudaban y sí se centraban en que de otros sitios vinieran a dar una mano.
“Opinión impopular: veo a muchas personas que poco ayudan, pero que se dedican a criticarlo todo. Por ejemplo, ¿por qué no pedimos rescatistas internacionales? ¿Acaso confían tan poco en nuestros cuerpos de bomberos, la Defensa Civil o los ingenieros del Ejército?“, escribió.
“El odio les nubla el criterio hasta el punto de no creer que ciudades como Bucaramanga, Cúcuta, Barranquilla, Medellín, Neiva, Ibagué y, por supuesto, Bogotá, cuentan con personas idóneas, capacitadas y preparadas para responder ante una emergencia de esta magnitud”, agregó.
Allí puntualizó en que había detalles a tener en cuenta, y que pasaban desapercibidos por la gana de pedir ayudas.
“Las misiones internacionales también implican responsabilidades adicionales, como alojamiento, alimentación, transporte y logística. No, no y no es el mismo caso que Venezuela: allí la magnitud de la emergencia fue superior, con el agravante de que el país ya enfrentaba serias dificultades en distintos ámbitos”, comentó.
“Así que, por favor, CONFÍEN EN LOS COLOMBIANOS. Somos gente capaz y contamos con profesionales preparados para desempeñar cada uno de nuestros roles”, concluyó.