En medio de los preparativos para asumir la Presidencia el próximo 7 de agosto, el presidente electo Abelardo De La Espriella convocó a los integrantes de su gabinete designado a un primer retiro espiritual en el departamento del Atlántico.

Estos son los detalles del retiro espiritual de Abelardo De La Espriella y su gabinete en Sabanilla, Atlántico

La actividad se desarrolló en el Colegio Marymount, ubicado en el corregimiento de Sabanilla, en Puerto Colombia. De acuerdo con la información entregada por el equipo del mandatario electo, la llegada de De La Espriella al lugar se produjo después de las 10:00 de la mañana, mientras los ministros, asesores y demás funcionarios designados arribaron desde las primeras horas.

El encuentro reunió por primera vez al equipo completo que acompañará al próximo Gobierno y fue planteado como un espacio de “reflexión, unidad y preparación espiritual” antes de asumir las responsabilidades relacionadas con la conducción del país.

Desde la administración entrante señalaron que la jornada trascendió un encuentro protocolario. Según un comunicado divulgado el pasado viernes, para De La Espriella este retiro representó “la expresión más clara de los valores que orientarán su Gobierno”.

La actividad hizo parte de la agenda previa a la posesión presidencial, en una etapa marcada por reuniones y preparativos para el inicio del nuevo periodo de gobierno. La presencia de la totalidad del gabinete designado buscaba, además, generar un primer espacio de integración entre quienes tendrán a su cargo las diferentes áreas de la administración nacional.

Ante esto, una de las figuras públicas que reaccionó fue Piter Albeiro, fiel votante de Abelardo De La Espriella. El empresario fue claro en su postura, cuestionando cierto detalle de lo que rodeó el caso.

El humorista apuntó que no entendía en qué momento las creencias en Dios eran consideradas algo malo, teniendo en cuenta que el país era tan creyente. El famoso interrogó a los usuarios, intentando comprender las críticas al presidente electo y a su equipo.

¿Por qué a algunas personas les molesta que una persona alabe a Dios? ¿Cuándo eso se volvió malo? Recuerdo de niño que acompañaba a mi abuelita a pararse como desde las 7 a.m. en una avenida de Bogotá porque 8 horas después iba a pasar Juan Pablo II, unos cuantos segundos. Dios unía nuestro país; ¿por qué ahora es malo?”, escribió en su cuenta de X.