China está inmersa en la construcción del Canal de Pinglu, una ruta marítima de 134 kilómetros destinada a conectar los ríos interiores del suroeste con las rutas marítimas internacionales.
El objetivo es sencillo de plantear, pero difícil de lograr: permitir que los grandes buques de carga se desplacen desde el interior hasta la costa sin tener que realizar largos desvíos.
De acuerdo con las autoridades, esta nueva ruta acuática podría reducir en cientos de kilómetros los trayectos marítimos actuales, lo que a su vez disminuiría los costes de transporte.
En consecuencia, este cambio tendría efectos que abarcarían desde los procesos de producción en las fábricas hasta la actividad en los puertos y, en última instancia, los precios que pagan los consumidores en los supermercados.
Asimismo, con la culminación del proyecto prevista para finales de 2026, el canal se perfila también como un ejemplo relevante de cómo China integra grandes obras de infraestructura con la gestión medioambiental.
El canal de Pinglu parte de la zona de Nanning, en Guangxi, y sigue el curso del río Qinjiang hacia el sur, en dirección al golfo de Beibu, también conocido internacionalmente como golfo de Tonkín.
Su objetivo, una vez inaugurado, es conectar directamente el tráfico fluvial interior con los puertos costeros y el transporte marítimo.
Las autoridades regionales destacan el canal como un elemento fundamental del denominado “Nuevo Corredor Comercial Internacional Tierra-Mar”, una infraestructura concebida para facilitar el traslado de mercancías entre el oeste de China y los mercados internacionales de forma más ágil.
Asimismo, los medios oficiales lo presentan como el primer gran proyecto de canal que integra rutas fluviales y marítimas desarrollado desde la creación de la República Popular China.
Actualmente, gran parte de la carga transportada por vía fluvial en la región sale por rutas más largas que pasan por Guangdong, una puerta de entrada tradicional a los mercados globales.
El canal está diseñado para buques de hasta 5.000 toneladas métricas, o aproximadamente 5 millones de kilogramos de carga, y para ello se basa en tres grandes esclusas.
Una esclusa funciona como un elevador de agua: sube o baja un buque llenando o vaciando una cámara, lo cual es importante en este caso porque la ruta debe superar un desnivel de agua de unos 65 metros.
De acuerdo con una reciente actualización difundida por Xinhua, sobre los responsables de la construcción del Canal Pinglu, para el 28 de febrero de 2026 el proyecto ya había consumido cerca del 92 % del presupuesto estimado, mientras que más del 90 % del recorrido del canal se encontraba completado.
En cuanto al coste total, se calcula que asciende a unos 72.700 millones de yuanes, lo que equivale aproximadamente a 10.500 millones de dólares según el tipo de cambio vigente.