Después de cuatro meses de la captura del líder chavista, Nicolás Maduro Moros, en una operación sin precedentes realizada por el Ejército de Estados Unidos, dos antiguos integrantes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Wesley Tabor y un agente encubierto conocido como Mack, dieron una entrevista exclusiva.
Ambos hicieron parte de la captura del dictador, junto a una compleja red de colaboradores que consiguió penetrar diversas esferas vinculadas al Gobierno venezolano y suministrar datos estratégicos que, de acuerdo con su testimonio, habrían resultado fundamentales para una operación que terminó con la detención de Maduro.
Durante una entrevista en el programa Straight to the Point, presentado por la periodista Catherine Herridge, ambos exagentes sostuvieron que dichas fuentes lograron infiltrarse en lo que calificaron como “cada nodo” de la estructura estatal venezolana.
Gracias a ello, habrían obtenido información confidencial relacionada con puntos de seguridad, complejos subterráneos, bases militares, vías de escape y otros recursos considerados de alto valor estratégico.
Según una declaración jurada fechada el 12 de enero, Tabor declaró bajo juramento acerca de la puesta en marcha de una red de informantes y de la entrega posterior de reportes, en septiembre de 2025, al general retirado Michael Flynn, así como a John Moynihan, antiguo experto en inteligencia y lavado de activos de la DEA.
El documento judicial hacía referencia a la “ubicación exacta” de Maduro y de su esquema de seguridad, además de detallar información vinculada con bases militares, diseños de búnkeres, pasadizos subterráneos y reservas auríferas, datos que más tarde fueron remitidos por Flynn y Moynihan a las autoridades federales.
Asimismo, los denunciantes indicaron durante su participación en Straight To The Point que los datos de inteligencia eran enviados de forma directa a un enlace relacionado con la unidad de operaciones especiales Delta Force del Ejército de los Estados Unidos, ubicada en Fort Bragg, Carolina del Norte.
“Tengo plena confianza en que nuestra inteligencia, en su conjunto, contribuyó enormemente al éxito de la operación, salvó vidas y propició la detención y entrega de Nicolás Maduro”, afirmó Tabor.
Según le contó a Herridge, los informantes venezolanos estaban motivados por el “patriotismo hacia su país” y actuaban en nombre de “sus amigos que fueron secuestrados, arrestados, torturados y asesinados una y otra vez”.
Actualmente, Wes y Mack dijeron que las fuentes, y sus familias, incluyendo niños, están siendo perseguidas y sus vidas amenazadas.
El secretario de Estado, Marco Rubio, bromeó la mañana después del allanamiento a la residencia de Maduro el 3 de enero, diciendo que Estados Unidos se había “ahorrado 50 millones de dólares” al llevar a cabo la exitosa misión con soldados de las fuerzas especiales.
“No dejen que nadie se lo atribuya. Nadie se lo merece, excepto nosotros”, añadió Trump.