SEMANA: ¿Cómo se toma en El Salvador el anuncio de Nayib Bukele de buscar un tercer período presidencial?
Geovani Galeas: Es algo que buena parte de la sociedad salvadoreña ve como natural. La razón principal es que el respaldo popular hacia Bukele ha crecido con el tiempo. En 2019 ganó la Presidencia con el 55 % de los votos y en 2024 fue reelegido con cerca del 85 %. Además, su partido pasó de no tener representación propia en la Asamblea Legislativa a conseguir una mayoría calificada en 2021 y una mayoría absoluta en 2024. Para mí, esos resultados electorales muestran que existe un apoyo mayoritario al proyecto político de Bukele.
SEMANA: Sus críticos sostienen que la reelección y un eventual tercer mandato representan un riesgo para la democracia. ¿Qué responde a esos cuestionamientos?
G. G.: Creo que esas críticas provienen principalmente de sectores de oposición, activistas, ONG y medios que han sido muy duros con Bukele desde hace años. Ellos han sostenido distintas acusaciones, pero la realidad es que el presidente mantiene niveles de aprobación muy altos y sigue obteniendo victorias electorales contundentes. Desde mi perspectiva, el respaldo ciudadano es el principal argumento que explica la continuidad de su proyecto político.
SEMANA: También han surgido cuestionamientos sobre el incremento patrimonial de Bukele y de su familia. ¿Cómo responde a esas acusaciones?
G. G.: La familia Bukele ha estado vinculada al mundo empresarial desde hace décadas. Su padre, Armando Bukele, fue un empresario exitoso en sectores como los textiles, los medicamentos y los medios de comunicación. Nayib Bukele y sus hermanos crecieron dentro de ese entorno empresarial y administraron compañías familiares desde muy jóvenes. Hasta donde existe información oficial, no hay procesos judiciales ni resoluciones que acrediten un enriquecimiento ilícito.
SEMANA: ¿Cuál considera que es la principal razón detrás del respaldo que mantiene Bukele?
G. G.: La explicación central es la seguridad. Bukele logró algo que muchos gobiernos prometieron y no consiguieron: enfrentar de manera directa a las pandillas y reducir drásticamente los niveles de violencia. Según mi interpretación, eso fue posible porque obtuvo gobernabilidad suficiente gracias a las mayorías legislativas que consiguió su partido. Primero obtuvo una mayoría calificada y después una mayoría absoluta, lo que le permitió ejecutar sus políticas sin los bloqueos que enfrentó durante sus primeros años de gobierno.
SEMANA: Hay quienes afirman que Bukele está construyendo una dictadura en El Salvador. ¿Qué les respondería?
G. G.: Yo no comparto esa visión. Considero que el respaldo que ha recibido Bukele proviene de elecciones que han sido reconocidas oficialmente y del apoyo de una amplia mayoría de salvadoreños. Quienes lo critican suelen enfocarse en la concentración de poder, mientras que sus simpatizantes destacan los resultados en materia de seguridad. Desde esa óptica, sostienen que el proyecto cuenta con legitimidad democrática porque ha sido respaldado reiteradamente en las urnas.