El presidente de Chile, José Antonio Kast, confirmó que “a primera hora” de este jueves, 16 de abril, despegará el primer vuelo “de muchos” para deportar a la población migrante que se encuentra al interior de las fronteras de su país en situación de irregularidad.
“Mañana despegará el primer vuelo de muchos, y buses, que irán sacando de manera continua a todos aquellos inmigrantes irregulares que no deben continuar en el país”, dijo el mandatario en el marco de su primera Cadena Nacional desde el Palacio de Cerro Castillo, donde también ha dado a conocer los detalles de una “megarreforma” con más de cuarenta medidas de contenido eminentemente tributario.
Pese a que no ha detallado la cifra de personas que serán expulsadas del país en ese vuelo, fuentes del Gobierno recogidas por el diario chileno ‘La Tercera’ estiman que podrían tratarse de entre 35 y 40 migrantes los que partirán desde Santiago de Chile con dirección a Colombia y Ecuador.
En esa línea, el presidente chileno ha reivindicado como “logro” de este primer mes en el Palacio de La Moneda a su plan “escudo fronterizo”, tras insistir en que recibió un país “con más de 300.000 extranjeros en situación irregular”, algunos de los cuales, dijo, estaban “vinculados a redes de crimen organizado que introdujeron en Chile niveles de violencia” que la población nacional no había “conocido” antes.
El mandatario resaltó que el objetivo de ese decreto era “comenzar a cerrar” las fronteras del país “mediante la instalación de zanjas, muros, tecnología de vigilancia y un despliegue conjunto del Ejército, Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) en la macrozona norte”.
Kast destacó que “en el primer mes de Gobierno” se han registrado “significativamente menos ingresos irregulares que en los últimos cinco años”, así como “un mayor número de salidas voluntarias y de extranjeros expulsados del territorio nacional”.
En la misma intervención, el líder del Ejecutivo sudamericano ha explicado los detalles de la ‘Ley de reconstrucción y desarrollo económico y social’ con la cual pretende hacer “crecer” al país.
La misma, ha precisado, consta de “más de 40 medidas” organizadas en torno a cinco ejes: competitividad tributaria, fortalecimiento del empleo formal, facilitamiento regulatorio para que se vuelva a invertir “con fuerza” en el país, certeza jurídica y contención del gasto público.
Según ha defendido, este proyecto “no es una agenda ideológica” sino “una oportunidad para que los chilenos, en unidad” cambien “el rumbo pensando en las futuras generaciones”. Por ello, ha instado al Congreso a tramitarlo “con urgencia y con altura de miras”.