En un operativo conjunto bajo estrictas medidas de seguridad, Geovany Andrés Rojas, conocido con el alias de Araña, fue extraditado este viernes desde Colombia hacia los Estados Unidos.
Araña, señalado como un presunto narcoterrorista de alto nivel y un prolífico traficante de cocaína, fue entregado a las autoridades estadounidenses en Catam, en una ceremonia que contó con la presencia del presidente Abelardo De La Espriella.
El extraditado arribó a la ciudad de San Diego, California, sobre las 4:30 de la tarde (hora del Pacífico), custodiado por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y de la Oficina Federal de Investigación (FBI).
Ahora, se tiene previsto que Geovany Andrés Rojas comparezca por primera vez ante el tribunal federal el próximo 28 de septiembre de 2026, a las 2:00 de la tarde, ante el juez magistrado estadounidense Steve B. Chu.
El administrador de la DEA, Terry Cole, destacó el proceso de extradición que se adelantó este viernes, 25 de septiembre, y aseguró que es producto del trabajo coordinado entre Estados Unidos y Colombia.
“La extradición de hoy demuestra lo que Estados Unidos y Colombia pueden lograr cuando trabajamos juntos para desmantelar las redes criminales que trafican con drogas letales, corrompen instituciones y amenazan a nuestras comunidades”, dijo Cole.
El administrador de la DEA recordó que alias Araña enfrenta cargos de narcoterrorismo y narcotráfico por presuntamente orquestar envíos de varias toneladas de cocaína con destino a Estados Unidos.
“Su extradición demuestra que las fronteras, la influencia criminal y los intentos de ocultar actividades ilegales no impedirán que la DEA y nuestros socios lleven ante la justicia a los principales traficantes transnacionales”, destacó Terry Cole.
La DEA recordó que el expresidente Gustavo Petro suspendió la extradición en 2025, mientras Rojas participaba en una nueva ronda de conversaciones de paz entre grupos armados y el gobierno colombiano. El 26 de agosto de 2026, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella ordenó que se procediera con la extradición de Rojas.
El agente especial a cargo de la extradición, Mark Remily, de la oficina del FBI en San Diego, señaló que este proceso “debe enviar un mensaje claro a los líderes de los cárteles: el FBI y nuestros socios del HSTF seguimos firmes en nuestra lucha para desmantelar las organizaciones de narcotráfico que facilitan el flujo de drogas letales hacia nuestras comunidades”.
Y agregó: “El FBI de San Diego continuará trabajando estrechamente con nuestros socios nacionales e internacionales encargados de hacer cumplir la ley para eliminar los cárteles criminales, exigir responsabilidades a sus líderes y proteger al pueblo estadounidense”.