Una jueza ecuatoriana declaró inocentes este miércoles a 32 tripulantes de dos embarcaciones pesqueras que fueron interceptadas y posteriormente destruidas por fuerzas de Estados Unidos en aguas del océano Pacífico, en una decisión que representa un revés para las acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico formuladas tras los operativos militares.
Los procesados enfrentaban cargos por asociación ilícita después de que las autoridades los señalaran por supuestamente colaborar con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Sin embargo, la jueza concluyó que la Fiscalía no logró demostrar la existencia de actividades delictivas por parte de las tripulaciones ni de las embarcaciones involucradas.
“Una vez que la jueza revisó las pruebas presentadas por la Fiscalía, determinó que no se había podido probar que estas embarcaciones y esta tripulación hubieran cometido algún acto ilícito. No existía delito”, afirmó el abogado defensor Juan Alvia.
La decisión beneficia a ocho tripulantes del barco Conquista 2 y a 24 del María Candelaria, dos de las ocho embarcaciones pesqueras hundidas por militares estadounidenses en coordinación con el Gobierno ecuatoriano entre el 28 de agosto y el 16 de septiembre.
El Comando Sur de Estados Unidos había sostenido que estas embarcaciones funcionaban como estaciones flotantes de abastecimiento de combustible para lanchas rápidas utilizadas por redes de narcotráfico que transportan cargamentos hacia Norteamérica. Además, los tripulantes fueron vinculados por las autoridades con Los Choneros, una de las organizaciones criminales más poderosas de Ecuador y señalada por Washington como grupo terrorista.
No obstante, durante el juicio, la defensa aseguró que la Fiscalía no presentó informes estadounidenses que vincularan directamente a los acusados con actividades de narcotráfico o tráfico de combustible. “Son documentos que no existen”, sostuvo Alvia.
El caso forma parte de una serie de procesos abiertos contra tripulantes de embarcaciones destruidas durante la ofensiva marítima impulsada por Estados Unidos y Ecuador contra las redes de narcotráfico en el Pacífico. Este es el primero de tres juicios relacionados con un total de 88 tripulantes de cinco barcos que fueron destruidos durante esas operaciones. Otros dos procesos judiciales continúan en curso.
La decisión judicial llega, además, en medio de cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos. Human Rights Watch había señalado recientemente que las autoridades estadounidenses y ecuatorianas no habían presentado evidencias claras que respaldaran las acusaciones contra varios de los pescadores detenidos y pidió esclarecer la base legal de las operaciones.
Tras conocerse el fallo, la defensa indicó que los tripulantes evalúan emprender acciones legales por la destrucción de sus embarcaciones y por las condiciones en las que fueron retenidos antes de ser entregados a las autoridades ecuatorianas.