Estados Unidos e Irán se dan cita este 11 de abril, en Pakistán, para lanzar un nuevo proceso de negociación que ponga fin a las hostilidades y devuelva la libre navegación al paso de Ormuz, en medio de las líneas rojas mutuas y de las dudas sobre el alcance del alto el fuego pactado.
El presidente estadounidense, JD Vance, llegó a Islamabad para estar al frente de una delegación que incluye al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
La primera delegación que llegó a Pakistán fue la iraní, con más de 70 personas y encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
El primer ministro pakistaní, Shahbaz Sharif, cuyo país ejerce de mediador, recibió tanto a la delegación iraní como al vicepresidente Vance, y manifestó su intención de acompañar a las dos partes para “avanzar hacia una paz sostenible en la región”.
Pese a la tregua anunciada el martes, la desconfianza es mutua tras seis semanas de contienda en las que Estados Unidos e Israel bombardearon cientos de objetivos en Irán y mataron entre otros a su líder supremo, Alí Jamenei, al tiempo que Teherán atacó en represalia al Estado hebreo y a las monarquías árabes del Golfo.
Seis semanas después de la ofensiva, que ha dejado más de 3.000 muertos en el país centroasiático y ha llevado la inestabilidad a una decena de países del Golfo y de Oriente Próximo, Washington busca que las conversaciones devuelvan la normalidad al estratégico paso de Ormuz, escenario de tensiones por los ataques a buques cargueros y petroleros en una vía clave para el comercio mundial de crudo.
“Tenemos buenas intenciones, pero no confiamos”, declaró Qalibaf, citado por la televisión iraní al llegar a la capital de Pakistán. “Nuestra experiencia en negociar con los estadounidenses siempre ha enfrentado fracasos y promesas incumplidas”, afirmó.
El canciller iraní, Abás Araqchi, que también forma parte de la delegación, dijo a su homólogo alemán en una llamada el sábado que “Irán entra en las negociaciones con total desconfianza debido a las repetidas violaciones de compromisos y traiciones por parte de Estados Unidos”, informó la agencia Tasnim.
El vicepresidente JD Vance también se mostró receloso antes de partir de Washington.
“Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano abierta”, afirmó Vance.
“Si van a intentar jugárnosla, entonces verán que el equipo negociador no es tan receptivo”, agregó Vance antes de su partida.
Mientras que Estados Unidos se ha propuesto que Teherán reabra el estrecho de Ormuz, Irán recalca que el primer paso de Washington debe ser levantar las sanciones y garantizar la extensión de la tregua a Líbano, después de que el Ejército israelí haya recrudecido la ofensiva contra el país vecino y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, se niegue a parar los ataques.
Con información de AFP*