El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció este jueves sobre el caso de Christa Pike, la reclusa condenada a muerte en Tennessee que sobrevivió a dos dosis de pentobarbital durante un intento de ejecución que ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de pena capital en el país.
Durante una breve rueda de prensa en Texas, Trump dijo estar sorprendido por lo ocurrido y afirmó que la aplicación de una sentencia de muerte no debería enfrentar este tipo de dificultades.
“No debería ser tan difícil”, señaló el mandatario al ser consultado por periodistas sobre el procedimiento fallido ocurrido la noche del miércoles en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville.
El presidente evitó profundizar en el tema y atribuyó la situación a un problema relacionado con el medicamento utilizado durante la ejecución. “Parece que el fármaco no funcionó”, afirmó, antes de señalar que se trata de un asunto que corresponde resolver a las autoridades estatales de Tennessee.
Pike habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años. Testigos del procedimiento realizado en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville, dijeron que Pike siguió respirando y roncando de forma audible tras recibir las dos inyecciones de pentobarbital.
“Un par de veces miró hacia la sala. En un momento, preguntó al personal penitenciario si se suponía que debía sentirse así”, relató a CBS News Kim Chandler, periodista de la agencia Associated Press.
“Nos limitamos a escuchar (…) sus ronquidos y su respiración muy fuerte durante casi una hora”, dijo Catherine Sweeney, de la televisión WPLN. Pike estaba “claramente muy viva” cuando los periodistas fueron conducidos fuera del área, señaló Chandler a CBS.
Los abogados de Pike dijeron en un comunicado que se cumplieron todos los riesgos sobre los que habían advertido: “Dificultad para acceder a las venas, venas dañadas, pentobarbital degradado y falta de atención médica de emergencia”.
El Departamento de Prisiones de Tennessee aseguró que “siguió cada paso del protocolo de ejecución” estatal y que luego trasladó a Pike a un “centro médico fuera del recinto”.
El gobernador Lee ordenó la apertura de una investigación independiente y suspendió otra ejecución programada para este año, en aparente alusión a la ejecución del asesino convicto Gary Wayne Sutton, prevista para el 3 de diciembre.
Pike fue condenada a muerte por el asesinato en 1995 de Colleen Slemmer, de 19 años, una de sus compañeras en un centro de formación profesional. Pike tenía 18 años. Sus dos cómplices, también adolescentes, se salvaron de la pena capital.
El asesinato acaparó la atención nacional después de que el cuerpo de Slemmer fuera hallado con una estrella de cinco puntas grabada en el pecho, un símbolo asociado con el satanismo.
Con información de AFP.