Fuertes vientos, tormentas eléctricas y lluvias torrenciales dejaron al menos 15 muertos en el centro y sur de China, mientras las autoridades mantenían este martes las labores de rescate y asistencia a los afectados.
Ante la emergencia, el presidente Xi Jinping llamó a redoblar los esfuerzos para atender a las víctimas y hacer frente a los daños causados por el fenómeno climático.
La provincia central de Hubei fue una de las más golpeadas por el temporal. Allí, el fenómeno dejó al menos 11 personas muertas y una más desaparecida, informó la agencia estatal Xinhua.
En el sur del país, la región de Guangxi también sufrió el impacto de las lluvias e inundaciones. Según la cadena estatal CCTV, otras cuatro personas murieron, ocho permanecen desaparecidas y más de 50.000 habitantes tuvieron que abandonar sus hogares como medida de precaución.
Frente a la magnitud de la emergencia, Xi Jinping instó a las autoridades a realizar “todos los esfuerzos posibles” para llevar a cabo las operaciones de rescate en las zonas afectadas, “atender a los heridos y reubicar a los residentes afectados”, añadió.
“La extensión de los daños se está verificando y las operaciones de rescate están en marcha”, señaló por su parte la cadena estatal CCTV.
Las autoridades advirtieron que las condiciones meteorológicas continuarán siendo adversas durante las próximas horas.
Por su parte, el ministro chino de Recursos Hídricos, Li Guoying, informó que las lluvias torrenciales seguirán afectando el miércoles algunas zonas costeras y orientales de Guangxi, así como el suroeste de la vecina provincia de Guangdong, uno de los principales centros manufactureros del país.
El funcionario también alertó que, para la noche del martes, se prevé que el nivel del agua en la estación hidrológica de Guigang, una de las ciudades más afectadas de Guangxi, supere en más de seis metros el umbral de alerta. “La seguridad de los embalses y los diques en las zonas afectadas se ve sometida a una dura prueba”, subrayó Li.
China enfrenta con frecuencia desastres naturales, especialmente durante el verano, cuando distintas regiones experimentan condiciones meteorológicas extremas. Mientras algunas zonas registran lluvias intensas e inundaciones, otras afrontan olas de calor y temperaturas elevadas.
Los científicos advierten que el cambio climático está incrementando la intensidad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos.
Según la comunidad científica, el calentamiento global provocado por las emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles favorece la ocurrencia de eventos cada vez más severos, como lluvias torrenciales, inundaciones y olas de calor.
*Con información de AFP.