El presidente de China, Xi Jinping, defendió este miércoles la “reunificación” con Taiwán como una “misión histórica” del Partido Comunista Chino y la calificó como un “compromiso inquebrantable” de la organización política.

Las declaraciones tuvieron lugar durante la conmemoración del 105º aniversario de la fundación del Partido Comunista Chino, celebrada en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, según informó la agencia estatal china Xinhua.
En su intervención, Xi, quien también ejerce como secretario general del Comité Central del partido, instó a los miembros a “mantenerse firmes en sus convicciones” para “hacer realidad” las “misiones” de la formación en esta “nueva era”.
“Debemos aplicar a fondo la estrategia del partido para resolver la cuestión de Taiwán en la nueva era, adherirnos al principio de ‘una sola China’ y al Consenso de 1992, y unirnos a la gran mayoría de compatriotas de Taiwán”, insistió el mandatario durante su discurso.

Asimismo, Xi abogó por “reprimir con firmeza” a las “fuerzas separatistas que abogan por la independencia de Taiwán” y por oponerse a cualquier forma de “injerencia externa”, con el objetivo de “avanzar con determinación en la gran causa de la reunificación nacional”.
Las relaciones entre Pekín y Taipéi permanecen marcadas por décadas de tensiones. Ambos gobiernos quedaron separados en 1949, cuando las fuerzas del partido nacionalista chino Kuomintang fueron derrotadas por el Partido Comunista en la guerra civil y se refugiaron en la isla de Taiwán.

Los contactos entre ambas partes solo comenzaron a restablecerse de manera informal y a nivel empresarial a finales de la década de 1980, aunque las diferencias políticas nunca se resolvieron y continúan siendo uno de los principales focos de tensión en Asia-Pacífico.
China considera a Taiwán una provincia rebelde y sostiene que la isla forma parte de su territorio. Las autoridades chinas no descartan el uso de la fuerza para lograr la reunificación.

Por su parte, Taiwán cuenta con un gobierno autónomo y mantiene el respaldo político y militar de Estados Unidos, además del apoyo de varios países europeos.
Las declaraciones de Xi también se producen en un contexto de crecientes fricciones en el estrecho de Taiwán y el mar de China Meridional.

Hace apenas unas semanas, la Guardia Costera taiwanesa denunció la incursión de varios buques de la Armada china en aguas cercanas a la isla de Taiping, también conocida como Itu Aba, ubicada en el disputado archipiélago de las Spratly.
“China ha estado acosando sistemáticamente a Taiwán. Esto es una muestra más de que lo que hace China en estas aguas del este de Taiwán debe considerarse una violación del Derecho Internacional”, señaló entonces el Consejo de Asuntos Marítimos de Taiwán, organismo encargado de supervisar las operaciones de la Guardia Costera.
*Con información de EuropaPress.
