El gobierno de Estados Unidos designó este miércoles a John Barrett como nuevo jefe de su misión diplomática en Venezuela, en el marco de la normalización de las relaciones entre ambos países tras la captura de Nicolás Maduro, informó la embajada estadounidense en Caracas.
En este sentido, Barrett será la máxima autoridad de la representación diplomática del país norteamericano, un cargo que se ubica solo por debajo del embajador.
“Me complace anunciar que John Barrett llegará próximamente a Venezuela para desempeñarse como el próximo encargado de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Caracas”, anunció la saliente Laura Dogu, nombrada en enero, en un comunicado oficial difundido en X.
“Mi asignación temporal en Caracas está llegando a su fin y regresaré a mi puesto anterior como asesora de Política Exterior del Jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos”, añadió.
Cabe recordar que, un día antes, el gobierno norteamericano había desmentido esta información, asegurando que Dogu seguía al frente de la misión en territorio venezolano.
Estados Unidos y el gobierno interino de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, anunciaron a principios de marzo que restablecerían las relaciones diplomáticas y consulares tras una ruptura de siete años.
La embajada estadounidense en Caracas reanudó sus operaciones a finales de ese mes, mientras que Venezuela retomó el control de su sede diplomática en Washington.
Barrett se desempeñaba como encargado de negocios de Estados Unidos en Guatemala desde enero de 2026 y ha tenido experiencia diplomática en países como Panamá, Perú y Brasil.
Este anuncio se produce luego de que se levantaran sanciones contra varios bancos venezolanos, entre ellos el Banco Central de Venezuela. De este modo, Washington autorizó nuevamente transacciones y servicios financieros, de acuerdo con la licencia 57 de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC).
El levantamiento de estas sanciones permite retomar actividades financieras cotidianas, como el envío de recursos y la gestión de cuentas institucionales, lo que podría facilitar el eventual reingreso del país al sistema financiero global.
Tras el derrocamiento de Maduro en una operación estadounidense el pasado 3 de enero, Rodríguez gobierna bajo fuertes presiones de Washington, que asegura tener un rol determinante en la transición del país caribeño.
La mandataria ha impulsado una reforma petrolera y una nueva ley de minas con el objetivo de abrir el país —que cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo— a la inversión extranjera.
Uno de los acuerdos más relevantes ha sido con la multinacional estadounidense Chevron, que aumentó su participación en Petroindependencia hasta el 49 %, una empresa mixta entre la estatal PDVSA y la firma norteamericana.
*Con información de AFP.